La infraestructura crítica de telecomunicaciones ha dejado de ser exclusivamente terrestre para convertirse en un activo orbital estratégico con la entrada de Blue Origin al mercado de datos masivos.
La compañía ha revelado TeraWave, una constelación satelital propietaria diseñada para ofrecer conectividad simétrica de hasta 6 Tbps, posicionando el espacio como el nuevo backbone para operaciones gubernamentales y corporativas que exigen redundancia absoluta.

Potencia de fibra óptica en el espacio: así funcionará la constelación de 5.400 satélites diseñada para infraestructura crítica
El diseño técnico de esta red se aleja de las soluciones de consumo masivo para centrarse en una arquitectura híbrida de doble órbita que integra 5.408 satélites interconectados ópticamente. Este sistema combina una capa base de 5.280 unidades en órbita baja terrestre (LEO) con un anillo de transporte pesado compuesto por 128 satélites en órbita media (MEO), garantizando una cobertura global resiliente ante fallos físicos en tierra.
Esta arquitectura híbrida segmenta el tráfico para garantizar un rendimiento de grado crítico.
- Capa LEO (Acceso distribuido): Utiliza enlaces de radiofrecuencia en banda Q/V para entregar hasta 144 Gbps simétricos.
- Capa MEO (Transporte pesado): Gestiona caudales masivos de 6 Tbps mediante enlaces ópticos, ideal para backhaul.
- Simetría total: Ofrece velocidades de carga y descarga idénticas, superando el estándar asimétrico del mercado.

Blue Origin ha confirmado que el despliegue operativo de la constelación comenzará en el cuarto trimestre de 2027, apuntando directamente a satisfacer la demanda insatisfecha de centros de datos y agencias gubernamentales.
Esta red no solo complementa la infraestructura existente, sino que ofrece diversidad de rutas y escalabilidad rápida para organizaciones que requieren mantener operaciones críticas sin depender de la vulnerabilidad de los cables terrestres.


