La aceleración de los ecosistemas digitales en América Latina ha generado una expansión de la superficie de ataque que supera la capacidad de respuesta de la mayoría de las arquitecturas institucionales vigentes. Este escenario demanda una revaluación de las prioridades de inversión, donde la ciberseguridad se consolide como el eje transversal que garantice la continuidad operativa y la protección de los activos corporativos.

Los datos analizados provienen del "Reporte de Ciberseguridad 2025", una investigación exhaustiva desarrollada conjuntamente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización de los Estados Americanos (OEA). Este estudio evalúa la madurez técnica y legislativa de 33 naciones, proporcionando una hoja de ruta crítica para la mitigación de riesgos sistémicos en la región.
Vulnerabilidades regionales y el déficit de confianza sistémica
La brecha de madurez cibernética en la región se manifiesta en una disparidad crítica entre las naciones, donde solo un reducido grupo de países ha logrado implementar estrategias nacionales con presupuestos asignados. La ausencia de protocolos de protección para infraestructuras críticas incrementa el riesgo de interrupciones operativas que podrían comprometer la estabilidad económica y la cohesión social de los mercados emergentes.

Ilan Goldfajn, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), subraya la necesidad de robustecer la infraestructura digital para sustentar el crecimiento económico. Su visión vincula la estabilidad regional con protocolos de defensa que aseguren la integridad ciudadana y el acceso a servicios públicos de calidad.
"Los servicios digitales están moldeando a diario cómo operan los gobiernos en América Latina y el Caribe, cómo las personas acceden a los bienes públicos y cómo crecen las economías. Pero los beneficios de los servicios públicos digitales, las economías dinámicas y el acceso inclusivo dependen de la confianza, y la confianza depende de la ciberseguridad" .
El informe resalta que la fragmentación regulatoria y la falta de marcos legales actualizados dificultan la cooperación transfronteriza necesaria para neutralizar las operaciones de los grupos de ciberdelincuencia organizada. La adopción de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial debe ser equilibrada con un desarrollo de capacidades humanas que permita mitigar las amenazas estratégicas con agilidad y precisión.

Chile ante el estándar global: Liderazgo normativo y desafíos de implementación
Chile se ha consolidado como el referente indiscutible en la región al mostrar niveles de madurez significativamente superiores en las dimensiones de política, estrategia y marcos legales. La reciente promulgación de la Ley Marco de Ciberseguridad representa un hito que eleva los estándares técnicos y define responsabilidades claras para los actores estratégicos dentro del ecosistema nacional.
A pesar de estos avances, el país enfrenta el reto de cerrar la brecha en la formación de talento especializado para cubrir la demanda de un mercado cada vez más sofisticado. La sostenibilidad del modelo chileno dependerá de su capacidad para integrar la innovación con una gobernanza dinámica que responda eficazmente a las nuevas tácticas de intrusión automatizada.

