La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE. UU. ha autorizado una expansión crítica para la infraestructura de Starlink, consolidando la posición de SpaceX en la carrera por la conectividad global de banda ancha y los servicios directos a móvil.

Expansión estratégica de la órbita baja
En una decisión regulatoria emitida este viernes 9 de enero de 2026, la FCC aprobó el despliegue de 7.500 satélites Starlink de segunda generación (Gen2) adicionales. Esta autorización permite a la compañía de Elon Musk operar un total de 15.000 unidades de esta serie, habilitando capacidades avanzadas como la conectividad “direct-to-cell” y velocidades de hasta 1 Gbps, vitales para competir en el mercado de telecomunicaciones móviles y satelitales.
Brendan Carr, presidente de la FCC, calificó la medida como un catalizador para la próxima generación de servicios de internet, destacando el impacto en la competencia y la cobertura universal.
"Esta autorización de la FCC es un cambio de juego para habilitar servicios de próxima generación. Al autorizar 15.000 satélites nuevos y avanzados, la FCC ha dado a SpaceX luz verde para ofrecer capacidades de banda ancha por satélite sin precedentes, fortalecer la competencia y ayudar a garantizar que ninguna comunidad se quede atrás".

Plazos y condiciones regulatorias
La aprobación no es un cheque en blanco; impone hitos operativos estrictos para gestionar el uso del espectro y la seguridad orbital.
La FCC exige que SpaceX lance y opere el 50% de estos nuevos satélites antes del 1 de diciembre de 2028, completando el despliegue restante para fines de 2031. Además, se permite la operación en cinco bandas de frecuencia (Ku, Ka, V, E y W), optimizando la capacidad de la red frente a la creciente demanda de datos.

