La computación cuántica ha transitado de la teoría a un riesgo operativo inmediato para la integridad de datos globales. Google y Alphabet instan a líderes y responsables de políticas a actuar frente a la capacidad de esta tecnología para vulnerar los sistemas de encriptación de clave pública actuales.
Estrategia de defensa y estándares post-cuánticos
La amenaza principal radica en la táctica ofensiva de "almacenar ahora, desencriptar después", que compromete secretos industriales hoy para su futura explotación. Esta realidad exige una transición preventiva hacia la criptografía postcuántica (PQC), alineada con los estándares finalizados por el NIST en 2024 para proteger la economía digital.
Kent Walker, Presidente de Asuntos Globales, y Hartmut Neven, VP de Ingeniería en Google Quantum AI, subrayan la dualidad del avance tecnológico:
"Creemos que la computación cuántica puede ayudar a dar forma a un mañana más brillante, pero necesitamos un enfoque de manos a la obra para asegurarnos de que la era cuántica se defina por avances, no por averías".
La defensa más robusta reside en la modernización de infraestructuras mediante la migración a entornos de nube que integren agilidad criptográfica nativa. Intentar parchar sistemas heredados fragmentados resulta una estrategia insostenible frente a la velocidad de evolución de las capacidades de desencriptación de los ordenadores cuánticos criptográficamente relevantes.
