En el marco del Lenovo TechWorld Santiago 2026, conversamos con Jaime Pomareda, nuevo gerente general de Lenovo Chile. En ese contexto, el ejecutivo delineó una mirada centrada en continuidad, disciplina comercial y una relación estrecha con el canal, en un mercado que describe como especialmente técnico, competitivo y exigente.
Desde su llegada, Pomareda plantea que el desafío no pasa solo por administrar una posición de liderazgo, sino por sostenerla con una lógica orgánica. Su foco está en evitar que el resultado dependa de una cuenta puntual, de un producto específico o de una ventaja transitoria.

Un mercado técnico, financiero y altamente competitivo
Pomareda describe a Chile como un mercado con rasgos propios dentro de Latinoamérica. En su mirada, el ecosistema local combina especialización técnica, mayor sofisticación financiera y una competencia más intensa entre fabricantes y canales.
“Chile tiene un ecosistema de canales muy profesional, altamente técnico y con un nivel de análisis financiero muy desarrollado, tanto a nivel personal como empresarial”.

Esa lectura, explica, obliga a una gestión especialmente ordenada. No basta con una propuesta comercial agresiva, porque el canal evalúa con mayor profundidad variables operativas, financieras y de continuidad.
“Es un mercado altamente competitivo, con canales sólidos y muy desarrollados. Eso eleva la exigencia y obliga a ejecutar con mayor consistencia en todas las áreas del negocio”.
En ese escenario, el ejecutivo plantea que su tarea inmediata no consiste en redefinir el rumbo, sino en dar continuidad al trabajo ya instalado. La prioridad, afirma, está en reforzar la cercanía con los socios y mantener una forma de relación que considera propia de Lenovo.
“Mi desafío es dar continuidad a lo que hizo Sebastián y profundizar la relación con los canales desde la cercanía, la transparencia y la apertura, que son parte del ADN de Lenovo”.

También marca una diferencia respecto de otros mercados que conoce de cerca. Aunque reconoce que Perú también tiene competencia y una estructura de canal relevante, sostiene que la dinámica chilena presenta una complejidad distinta y actores particularmente consolidados.
“El ecosistema de canales en Chile es más complejo, muy competitivo y con actores muy sólidos. Aunque en Perú también existe un canal potente, la dinámica empresarial chilena es distinta”.

Liderazgo orgánico e integración con infraestructura
Cuando aborda sus metas para este primer año, Pomareda insiste en que el liderazgo solo tiene valor si responde a una estrategia sana. Su punto es claro: no busca una posición apoyada en un solo segmento, una operación puntual o una ventaja transitoria.
“Mi objetivo es sostener el liderazgo del mercado, pero no a costa de un segmento en particular”.
Esa definición atraviesa su visión del negocio de dispositivos, donde Lenovo opera en relacional, SMB y consumo. A su juicio, el liderazgo debe surgir de una construcción más estable y no de una foto coyuntural.
“Queremos que el número uno sea el resultado de una estrategia de largo plazo y de crecimiento orgánico”.
Bajo esa lógica, el foco pasa por facilitar el trabajo del canal y del retail. El ejecutivo plantea que la preferencia por Lenovo debe construirse desde la operación y no solo desde una ventaja puntual de precio.
“Buscamos que el canal prefiera Lenovo no por una ventaja puntual en precio o por una operación específica, sino porque encuentra una propuesta consistente y una ejecución que le facilita el trabajo”.

Para lograrlo, sostiene, el resultado comercial depende de mucho más que la fuerza de ventas. Por eso remarca que logística, operaciones y finanzas también forman parte de la propuesta que la compañía pone frente al mercado.
“Lenovo ha trabajado en fortalecer todas las aristas del negocio, desde logística y operaciones hasta finanzas, con el objetivo de hacerle la vida más fácil al canal y al retail”.
Junto con ese frente, Pomareda identifica otra prioridad para su gestión. Se trata de la integración entre dispositivos e infraestructura, un proceso que ya avanza a nivel global y que comenzará a formalizarse en Latinoamérica durante el próximo trimestre.
“Otro reto relevante es integrar el negocio de infraestructura. Ya es una línea de trabajo global y en Latinoamérica comenzará a formalizarse a partir del próximo trimestre”.
Ese paso, añade, no es menor porque implica articular dos ámbitos distintos bajo una lógica común. Ahí reconoce una oportunidad concreta para ampliar el alcance del negocio y fortalecer la posición de Lenovo en un segmento donde todavía existe espacio para crecer.
“Tenemos que integrar ese mundo de manera coherente, con una lógica de largo plazo y crecimiento orgánico, especialmente porque hoy en infraestructura todavía no lideramos el mercado”.



