F-35A exhibido en Chile revela dependencia crítica de minerales estratégicos.
La presencia del F-35A Lightning II en FIDAE 2026 se cruza con un escenario internacional marcado por la sensibilidad en torno a las tierras raras. Ese contexto permite leer su exhibición en Chile no solo desde la capacidad aérea, sino también desde la dependencia material que sostiene a este tipo de sistemas.

La dependencia de minerales críticos agrega una dimensión industrial a la presencia del F-35A
El F-35A requiere aproximadamente 417 kilogramos de elementos de tierras raras para sostener su aviónica avanzada y su motor turbofán. Ese dato sitúa la discusión en un plano industrial, porque vincula desempeño operacional con disponibilidad de insumos estratégicos.
Dentro de esa arquitectura aparecen actuadores de control de vuelo eléctricos con imanes permanentes de neodimio-hierro-boro. Para mantener estabilidad bajo altas temperaturas, la ingeniería del sistema incorpora además disprosio y terbio en componentes sometidos a mayores exigencias térmicas.
La misma revisión menciona cerca de 22,6 kilogramos de imanes de samario-cobalto en elementos asociados a la turbomáquina de potencia y a las bombas de fluidos. También identifica el rol del itrio en sistemas de focalización electroóptica y en funciones ligadas a la gestión térmica del motor.
El punto más sensible está en la cadena de suministro, ya que la fuente señala que más del 90 % del procesamiento industrial especializado está controlado por refinerías chinas. Mientras las alternativas magnéticas en estudio no alcancen madurez operativa para sistemas de vuelo críticos, esa dependencia seguirá siendo un factor estructural para programas de este nivel.



