Mastercard presentó Verifiable Intent, una propuesta desarrollada junto con Google para dar trazabilidad y prueba verificable a las compras realizadas por agentes de inteligencia artificial. El planteamiento apunta a resolver un problema cada vez más relevante en el comercio digital: cómo demostrar que el agente actuó dentro de lo autorizado por el usuario.

Verificar la intención pasa a ser una condición operativa del comercio agentic
La propuesta de Mastercard parte de un cambio estructural. En el comercio tradicional, la intención quedaba visible al momento de pagar, pero en un entorno donde un agente interpreta instrucciones y ejecuta compras, esa señal deja de ser directa y debe probarse de otra forma.
Para responder a ese escenario, Verifiable Intent busca generar un registro resistente a manipulaciones que conecte identidad, intención y acción. Mastercard sostiene que esa evidencia puede servir a consumidores, comercios y emisores para validar autorizaciones, distinguir fraude y resolver disputas con una trazabilidad más clara.
El modelo fue alineado con Agent Payments Protocol y Universal Commerce Protocol de Google, aunque fue diseñado para operar de forma agnóstica respecto del protocolo. Mastercard también indicó que lo integrará en los próximos meses a las APIs de intención de Mastercard Agent Pay.

Privacidad y respaldo inicial del ecosistema
Otro eje del anuncio es la privacidad. La arquitectura usa Selective Disclosure, con el objetivo de compartir solo la información mínima necesaria en procesos de validación, mitigación de fraude o resolución de controversias.
Desde Google, Stavan Parikh, vicepresidente y gerente general de Payments, sitúa esta iniciativa como una base para que el comercio agentic escale sin perder control sobre la voluntad del usuario.
“A medida que los agentes de IA comienzan a actuar con más independencia, es esencial que la intención del usuario siga siendo clara, demostrable y protegida [...] Verifiable Intent [...] es un acelerador natural para escalar el comercio agentic”.
Tom Adams, chief technology officer de Adyen, enfoca el problema desde el lado del comercio. Su planteamiento es que verificar la intención del cliente pasa a ser un requisito estructural cuando la compra deja de ejecutarse directamente por la persona.
“[...] contar con una forma verificable y respetuosa de la privacidad para confirmar la intención del cliente se vuelve fundacional [...] manteniendo al mismo tiempo el control sobre identidad, datos y experiencia del cliente”.

Desde Checkout.com, Meron Colbeci, chief product officer, subraya que la autorización verificable será un punto clave para que este tipo de transacciones pueda avanzar con seguridad en entornos empresariales.
“[...] la confianza y una prueba clara de intención serán esenciales. Verifiable Intent de Mastercard es un paso importante para asegurar que esas transacciones estén autorizadas y sean seguras”.


