El sector de las telecomunicaciones en Chile experimenta hoy una reconfiguración estructural definitiva con dos movimientos financieros de alto impacto. Millicom y NJJ han acordado la compra de las operaciones de Telefónica en el país, mientras la filial local ejecuta simultáneamente una venta de activos clave en fibra óptica para sanear su deuda financiera inmediata.

Ingeniería de capital y protección del balance
La adquisición se ha diseñado meticulosamente para blindar la estabilidad financiera de Millicom mediante una estructura de propiedad compartida. Al asociarse con NJJ, la compañía asegura su entrada al mercado chileno sin consolidar la deuda de la adquirida, priorizando la flexibilidad de caja y la rentabilidad operativa sobre el volumen de activos brutos.
Refiriéndose a la lógica detrás de este modelo de inversión y su impacto en la sostenibilidad del negocio, Marcelo Benitez, CEO de Millicom, destacó la disciplina estratégica aplicada para capturar valor en la región sin comprometer los fundamentales financieros del grupo.
“Esta transacción refleja el enfoque disciplinado y pragmático de Millicom para la creación de valor a largo plazo en América Latina. Asociarnos con NJJ nos permite combinar fortalezas complementarias mientras preservamos la disciplina financiera, la protección del balance y la flexibilidad estratégica”.
Liquidez inmediata y saneamiento de pasivos
En una maniobra paralela de optimización, Telefónica Chile oficializó la venta de su participación en ON NET Fibra a su sociedad relacionada de inversiones. Los recursos líquidos obtenidos en esta transacción se destinarán exclusivamente a la amortización de pasivos locales, fortaleciendo significativamente la posición de solvencia de la operadora de cara al cambio de control.

Nueva dinámica competitiva
Estas operaciones marcan el fin de la expansión basada puramente en CAPEX para dar paso a una etapa de consolidación financiera y eficiencia en el Cono Sur. La nueva estructura del mercado chileno premiará la agilidad operativa y la capacidad de integrar servicios convergentes bajo modelos de gestión "Asset-Light", reduciendo la exposición al riesgo de infraestructura pesada.



