La carrera por la inteligencia artificial ha catalizado una transformación financiera sin precedentes en la infraestructura digital, llevando el gasto de capital (Capex) de los operadores de hiperescala a superar los 500.000 millones de dólares en los primeros tres trimestres de 2025.
Este volumen de inversión marca un punto de inflexión definitivo, donde la capacidad operativa deja de seguir patrones lineales para adoptar un crecimiento exponencial dictado por la demanda de cómputo avanzado.

Hegemonía de los cuatro grandes
El impulso financiero proviene casi exclusivamente de Amazon, Google, Meta y Microsoft, quienes han intensificado sus operaciones para asegurar la soberanía tecnológica en la era de la IA generativa.
En el tercer trimestre, el gasto trimestral alcanzó los 140.000 millones de dólares, una cifra que refleja no solo la compra de hardware, sino la expansión física crítica de instalaciones para soportar nuevas cargas de trabajo.
John Dinsdale, Analista Jefe y Director de Investigación en Synergy Research Group, destaca en su análisis que, aunque el mercado anticipaba un crecimiento robusto, la ejecución real de capital y la velocidad de despliegue de infraestructura han eclipsado las previsiones más agresivas del sector.
"Hemos estado señalando durante mucho tiempo a 2025 como el año en que se romperían las barreras de la hiperescala, pero aun así, las cifras reales están resultando ser impresionantes".

Expansión de capacidad operativa
La correlación entre inversión y potencia es directa: la capacidad operativa de los centros de datos aumentó un 25% respecto al año anterior, rompiendo récords de megavatios instalados. Para la alta dirección, este escenario subraya que el acceso a energía y espacio en centros de datos ya no es un commodity, sino el activo estratégico más disputado para garantizar la competitividad futura.
