La optimización de la infraestructura de oficinas requiere decisiones basadas en datos técnicos precisos para garantizar tanto el confort operativo como la sostenibilidad financiera. Samsung establece que la comprensión y aplicación correcta de la unidad térmica británica (BTU) es la recomendación fundamental para evitar sobrecostos energéticos y asegurar el rendimiento de los equipos de climatización.

Protocolo de dimensionamiento: La recomendación técnica según metros cuadrados
La compañía tecnológica aconseja abandonar las estimaciones arbitrarias y adoptar un cálculo riguroso que considere entre 600 y 800 BTU por metro cuadrado como base operativa. Esta recomendación de Samsung subraya que, en entornos de alta gerencia y espacios de trabajo, variables como la altura de los techos, la orientación solar y la carga térmica de los dispositivos electrónicos son determinantes para ajustar esta métrica.
Ignorar estas especificaciones técnicas sugeridas por el fabricante no solo compromete la temperatura ambiente, sino que acelera la depreciación de los activos por sobreesfuerzo mecánico. La estrategia propuesta se centra en alinear la capacidad de extracción de calor del equipo con las demandas reales del espacio físico para maximizar el retorno de inversión.
Leo Miranda, Master Trainer de Línea Blanca de Samsung Chile, enfatiza que adherirse a estos estándares de cálculo es el paso previo ineludible para cualquier adquisición de infraestructura que pretenda ser eficiente y duradera en el tiempo.
“Es el punto de partida para una compra informada”.

Tecnología aplicada a la gestión inteligente del clima
Samsung advierte que la potencia bruta sin control es ineficiente; por ello, su recomendación se extiende hacia la implementación de tecnologías como WindFree Inverter Split. La integración de estos sistemas permite modular el consumo energético en función del cálculo de BTU previamente validado, transformando la climatización en una variable controlada y silenciosa que favorece la concentración ejecutiva.
Leo Miranda señala que la insatisfacción con el rendimiento de los equipos en oficinas y hogares suele derivar directamente de la omisión de este análisis técnico preliminar recomendado por la marca.
“Hay gente que compra un aire acondicionado y siente que no logran enfriar su hogar. Y esto pasa, precisamente, por saltarse este simple cálculo antes de comprar”.

