La infraestructura distribuida, eficiente y cercana al origen de los datos se posiciona como una herramienta clave para acelerar la transición energética y garantizar operaciones resilientes en sectores críticos como energía, minería y telecomunicaciones.
Vivimos al límite, y el futuro de la infraestructura no es una excepción. La combinación de la informática en la Nube y en la Periferia está preparando el camino para la nueva era de la inteligencia en tiempo real.
Cámaras de vigilancia, sensores inteligentes y plataformas de análisis en tiempo real se integran ahora en sistemas más eficientes, predictivos y seguros, destaca el vocero.