La modernización de la capa transaccional del transporte público capitalino marca un hito estratégico al adoptar estándares open-loop, facilitando el acceso directo mediante instrumentos bancarios universales sin intermediarios de carga.
Esta evolución apunta a optimizar la eficiencia operativa del flujo de pasajeros, eliminando las fricciones asociadas a la gestión de saldo en tarjetas propietarias cerradas y homologando la experiencia a la de centros financieros globales.

Ampliación del mix de medios de Pago
El sistema Red Movilidad romperá la hegemonía de la tarjeta Bip, que actualmente concentra el 70% de las validaciones, permitiendo el uso directo de plásticos de crédito, débito y prepago directamente en los validadores de la red. La arquitectura tecnológica soportará transacciones contactless de las franquicias Visa y Mastercard, así como la tokenización de pagos a través de dispositivos móviles compatibles con billeteras como Google Pay y Apple Pay.

Esta apertura del ecosistema busca democratizar el acceso al servicio, resolviendo una barrera histórica para usuarios esporádicos y turistas que carecen de los medios de pago locales tradicionales. Al integrar pasarelas de pago bancarias, se agiliza el proceso de ingreso y se reduce la carga operativa sobre las boleterías y máquinas de autoservicio, digitalizando la experiencia del usuario final.

Hoja de Ruta y Protocolos de Uso
La estrategia de implementación contempla una ejecución por etapas, activando inicialmente esta funcionalidad de manera exclusiva en los torniquetes de Metro de Santiago y el servicio Metrotren antes de su futura expansión a la flota de buses en una segunda fase. Para garantizar la correcta aplicación de la integración tarifaria, el protocolo técnico exige estrictamente al usuario mantener la consistencia del medio de pago (físico o digital) durante todo el trayecto y sus transbordos.
Es fundamental considerar que esta nueva modalidad excluye, en su etapa de lanzamiento, a emisores como American Express o Diners Club, limitándose a las franquicias mayoritarias del mercado. Asimismo, la tecnología no aplicará para las tarifas subvencionadas de estudiantes (TNE) o adultos mayores (TAM), las cuales seguirán operando bajo sus mecanismos de validación actuales debido a la complejidad de verificación de identidad.

