El medio especializado GlobalChinaEV destaca que la industria automotriz global asiste a un movimiento determinante para el equilibrio del mercado eléctrico en la Unión Europea. BYD, el gigante chino de los vehículos de nueva energía, iniciará la producción piloto en su primera planta de vehículos de pasajeros en Szeged, Hungría, durante el primer trimestre de 2026, proyectando el inicio de la fabricación masiva para el segundo trimestre del mismo año.
Este complejo industrial, que representa una inversión de aproximadamente 4,000 millones de euros, no es solo una expansión geográfica; es una maniobra estratégica para neutralizar los aranceles de la Unión Europea sobre importaciones chinas. Con una capacidad anual de hasta 300,000 unidades, la planta de Szeged permitirá a BYD competir en igualdad de condiciones en los segmentos de volumen, desafiando directamente la hegemonía de grupos locales como Volkswagen y Stellantis.

Localización y diversificación del catálogo europeo
El establecimiento de una base manufacturera en Hungría responde a la necesidad de construir una cadena de suministro regional robusta y reducir los costos logísticos. La planta comenzará ensamblando modelos clave para el mercado masivo, como el Dolphin Surf (conocido como Seagull en China) y el SUV compacto Atto 2, integrando tanto variantes eléctricas puras como híbridas enchufables en su línea de montaje.
Hungría se ha consolidado como un centro neurálgico donde convergen la tecnología automotriz alemana y el avance en electrificación chino. La estrategia de BYD incluye no solo el ensamblaje, sino también el desarrollo de software y sistemas de asistencia al conductor desde su nueva sede europea en Budapest, colaborando estrechamente con universidades locales para fomentar un ecosistema de innovación propio en la región.

Expansión de infraestructura y marcas premium
Más allá de la fabricación, BYD planea duplicar su red de concesionarios en Europa, alcanzando los 2,000 puntos de venta para cubrir el 90% del mercado continental. Esta infraestructura de ventas se verá respaldada por el lanzamiento de su marca premium, Denza, con modelos de alto rendimiento como el Z9GT, que buscan capturar el segmento de lujo mediante tecnología de carga ultra rápida de un megavatio.
La apuesta por la soberanía industrial en suelo europeo sugiere que BYD busca una permanencia a largo plazo, considerando incluso una tercera planta de producción en España para 2026. Esta transición hacia la producción local marca un cambio de paradigma para los fabricantes chinos, que pasan de ser exportadores a convertirse en actores industriales integrados en la economía de la zona euro.

