El gigante automotriz BYD ha sacudido nuevamente el tablero tecnológico al anunciar el desarrollo de una nueva generación de baterías de iones de sodio capaces de alcanzar una vida útil de 10.000 ciclos; así lo informó el portal especializado CnEVPost.
Este avance, revelado en una sesión informativa para inversionistas, posiciona a la compañía en la vanguardia del almacenamiento energético, superando ampliamente los estándares actuales de las baterías de litio-ferrofosfato (LFP) utilizadas en vehículos eléctricos.

Innovación material y cronograma de mercado
La viabilidad de esta tecnología se sustenta en una reingeniería profunda de los componentes internos, donde BYD ha logrado mitigar problemas críticos como la precipitación de sodio y la inestabilidad térmica.
Mediante el uso de sistemas de polianiones altamente estables y mejoras en el sistema electroquímico, la firma ha alcanzado la tercera etapa de desarrollo de su plataforma tecnológica, aunque el inicio de la producción masiva quedará supeditado a la demanda real de los clientes y la madurez del mercado.

La cifra de 10.000 ciclos representa un salto cuántico respecto a las baterías LFP convencionales, que típicamente ofrecen entre 2.000 y 3.000 ciclos en aplicaciones de movilidad. Este rendimiento equipara a la nueva química de sodio con las soluciones de almacenamiento estacionario de alto rendimiento, abriendo un abanico de posibilidades estratégicas más allá del transporte de pasajeros.
Además del sodio, la compañía actualizó su hoja de ruta para las baterías de estado sólido de sulfuro, proyectando avances significativos en densidad energética y carga rápida.

