El mercado laboral está experimentando una transformación significativa impulsada por el avance acelerado de la tecnología y la creciente demanda de talento especializado.

En este contexto, el modelo “skills over degrees” -que prioriza las habilidades por sobre los títulos académicos- se posiciona como una tendencia clave en los procesos de contratación, especialmente en industrias como tecnología, datos y ciberseguridad.
Así lo manifiesta Franco Toselli, socio Comercial de IT Hunter, compañía especializada en la búsqueda y selección de talento tecnológico en Chile y la Región en los últimos 24 años, quien explica que uno de los principales factores que impulsa este cambio es la velocidad del desarrollo tecnológico.

Estos provocan que muchos conocimientos adquiridos en carreras tradicionales queden obsoletos en plazos cada vez más cortos y resalta que:
“A esto se suma la escasez de talento en áreas críticas, lo que ha llevado a las empresas a flexibilizar sus criterios de selección. Hoy, además, existe una mayor capacidad para medir habilidades concretas a través de proyectos, evaluaciones técnicas y portafolios, reduciendo la dependencia del título universitario como principal indicador de capacidad profesional”.
En este escenario, menciona que las certificaciones y bootcamps han ganado alta relevancia, particularmente en roles técnicos. Estas alternativas formativas, afirma, permiten adquirir conocimientos específicos en menor tiempo y con un enfoque práctico alineado a las necesidades del negocio.

Sin embargo, aclara que su valor depende de la calidad de la institución que las respalda, la profundidad de sus contenidos y, principalmente, de la capacidad del profesional para demostrar lo aprendido en situaciones reales.
Lo que demanda el mercado y el efecto IA
De acuerdo a la visión de este ejecutivo, las habilidades más demandadas hoy combinan competencias técnicas (como, por ejemplo, análisis de datos, programación, inteligencia artificial, cloud y ciberseguridad) con habilidades blandas clave, entre ellas la adaptabilidad, el aprendizaje continuo, el pensamiento crítico y la resolución de problemas.

“Este equilibrio entre conocimiento técnico y comprensión del negocio define al perfil profesional más valorado en la actualidad”.
Adicionalmente, expresa que los procesos de selección también han evolucionado, pues el uso de sistemas automatizados y herramientas basadas en inteligencia artificial para filtrar currículums ha cambiado las reglas del juego.
“Hoy, un CV efectivo debe ser claro, detallado y enfocado en habilidades concretas, incorporando evidencia de logros, proyectos realizados y manejo de herramientas específicas. Más que el diseño, lo que marca la diferencia es la calidad y profundidad del contenido, capaz de responder con precisión a las interrogantes qué sabe hacer el candidato y qué resultados ha obtenido”.

Retos para la educación superior
Para Franco Toselli, este nuevo paradigma también plantea desafíos y oportunidades para las instituciones de educación superior.
“Si bien el rol de las universidades sigue siendo relevante, el mercado laboral exige cada vez más formatos de formación flexibles, prácticos y orientados a habilidades específicas. En países como Chile, donde históricamente la educación universitaria ha sido el principal camino hacia posiciones de liderazgo, se observa una transición hacia modelos híbridos que combinan formación tradicional con alternativas más ágiles y especializadas”.

De cara al futuro, sostiene que ambos modelos coexistirán, pero con una tendencia creciente hacia la validación de competencias reales.
“Las organizaciones que logren adaptarse a este enfoque no solo podrán cerrar brechas de talento más rápidamente, sino también construir equipos más preparados para enfrentar los desafíos de un entorno laboral en constante evolución”, concluye el cazatalentos.







