La emergencia en el sur de Chile activó un despliegue estratégico de Movistar enfocado en la resiliencia inmediata de las telecomunicaciones. La compañía priorizó la reconstrucción de conectividad para servicios sanitarios y gubernamentales, garantizando la continuidad operativa del Estado en las zonas de catástrofe.

Reposición de enlaces críticos y despliegue de soluciones híbridas
La operación se centra en rehabilitar la fibra óptica y reforzar la red móvil en puntos neurálgicos afectados por incendios y cortes de energía. Destaca la recuperación del Hospital de Lirquén y la conexión de un hub multiservicios en Tomé, vital para el funcionamiento en terreno del Registro Civil y BancoEstado.

Antonio Bueno, Director de Tecnología de Movistar Chile, detalla el enfoque táctico para asegurar la operatividad de estas instituciones clave.
"Sabemos lo importante que es restablecer la comunicación durante una emergencia para las personas, empresas e instituciones. Por eso, nuestros equipos han estado trabajando día y noche para reparar la infraestructura afectada y desplegar soluciones que permitan acercar a comunidades, servicios públicos y equipos de emergencia, dando continuidad operativa".
Para mitigar la inestabilidad terrestre, se implementó redundancia crítica vía satélite Starlink y carros móviles como soporte de emergencia. Paralelamente, se restablecieron nueve sitios en Penco mediante microondas, proyectando la recuperación inminente de una decena más para fortalecer la cobertura en Tomé.

