MSI informó que el Prestige 13 AI+ Evo A2VMG obtuvo el 20 de junio de 2026 la certificación EPEAT 2.0 Silver, luego de superar una evaluación con más de 80 criterios. La compañía también quedó entre las primeras marcas asociadas al lanzamiento de EPEAT 2.0, un marco que conecta diseño, fabricación y cadena de suministro con exigencias ambientales más específicas.

EPEAT 2.0 instala una exigencia más amplia para los equipos corporativos
El estándar, administrado por Global Electronics Council, evalúa productos electrónicos bajo cuatro pilares: mitigación del cambio climático, uso sostenible de recursos, reducción de sustancias químicas de preocupación y cadenas de suministro responsables. Para compradores corporativos, la relevancia está en que la certificación exige datos verificables sobre huella de carbono, eficiencia energética y transparencia de proveedores.
Wilson Tsai, vicepresidente del Global Management Center de MSI, planteó que la evaluación ambiental de los dispositivos queda vinculada con el cambio de ciclo en computación, donde la adopción de IA en el borde amplía la presión sobre desempeño, consumo energético y responsabilidad de fabricación.
"El valor de la tecnología ya no se mide solo por el rendimiento, sino por la forma en que coexiste con el medioambiente".
La compañía relacionó este enfoque con sus metas de reducción de carbono validadas por SBTi y con la integración de criterios ambientales en compras y gestión de proveedores. En esa línea, el fabricante indicó que esos parámetros serán parte de su operación con socios aguas arriba y aguas abajo, más allá de un solo equipo certificado.

El Prestige 13 AI+ Evo concentra el caso de aplicación
El Prestige 13 AI+ Evo A2VMG obtuvo la certificación Silver al integrar medidas en eficiencia energética, selección de materiales y control de procesos. MSI señaló que el equipo cumple y supera los límites ENERGY STAR de consumo eléctrico típico, con gestión de energía basada en hardware y software.
En diseño circular, el notebook utiliza Advanced Thixomolding Technology para su chasis de inyección semisólida, lo que permite mantener un peso de 0,99 kg y reducir residuos de material y energía de procesamiento. También incorpora mayor proporción de plásticos reciclados posconsumo y proveedores con certificación FSC para materiales de empaque.
La evaluación de sustancias químicas se aplicó a materiales, recubrimientos y procesos asociados al chasis de aleación de magnesio y aluminio. MSI indicó que el equipo cumple restricciones de EPEAT sobre químicos de preocupación y utiliza alternativas orientadas a seguridad ambiental y de usuario.

La cadena de suministro queda dentro del alcance de la certificación
MSI vinculó la certificación con prácticas de gestión para proveedores de componentes críticos, incluido el chasis de aleación y los paquetes de batería. La cobertura considera derechos laborales, salud y seguridad ocupacional, protección ambiental y abastecimiento responsable de minerales.
La empresa señaló que exige minerales como tantalio, estaño, tungsteno, oro y cobalto desde fundiciones libres de conflicto verificadas por terceros. El punto es relevante para áreas de compras y sostenibilidad, porque desplaza parte de la evaluación ambiental desde el producto terminado hacia la trazabilidad de la cadena de valor.
En su hoja de ruta climática, MSI afirmó que sus objetivos fueron validados por Science Based Targets initiative. La compañía comprometió una reducción de 80% en emisiones de alcance 1 y 2 hacia fines de 2035, además de metas absolutas para alcance 3 y una trayectoria hacia cero emisiones netas en 2050.


