En el contexto del Día Internacional de la Mujer, encuentro fundamental reflexionar sobre la participación femenina en áreas STEM —Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas— y los desafíos que aún persisten para lograr una verdadera equidad.

En Chile, al igual que en muchos países del mundo, las mujeres han avanzado de manera significativa en el acceso a la educación superior; sin embargo, su presencia en carreras vinculadas a estas áreas sigue siendo menor en comparación con la de los hombres.
A nivel global, la participación de mujeres en carreras STEM continúa siendo limitada, representando aproximadamente entre un 30% y un 35% del total de estudiantes en estas disciplinas. En Chile la situación es similar. Si bien en los últimos años se han observado avances, la participación femenina en admisiones recientes a carreras STEM bordea el 30%.

En el proceso de admisión 2024, por ejemplo, se registró un aumento cercano al 16,8% en las postulaciones femeninas a este tipo de carreras. Sin embargo, la brecha persiste, concentrándose, especialmente, en áreas vinculadas a la tecnología y la computación.
Esta diferencia no se explica por falta de talento o capacidad, sino por factores culturales, sociales y educativos que influyen desde edades tempranas. Los estereotipos de género, la escasez de referentes femeninos en estas áreas y la percepción de que ciertas profesiones son “masculinas” continúan condicionando las decisiones vocacionales de muchas niñas y jóvenes.

Promover la participación femenina en STEM no es solo una cuestión de justicia social, sino también de desarrollo para el país. La diversidad en los equipos científicos y tecnológicos fortalece la innovación, amplía las perspectivas para resolver problemas complejos y permite construir soluciones más inclusivas para la sociedad.
En un contexto marcado por profundos cambios tecnológicos y científicos, este desafío adquiere aún mayor relevancia. En este mundo de IA, el objetivo debe ser claro: que no se repitan los sesgos del pasado en las tecnologías del futuro, sino que logremos amplificar el talento, las capacidades y la creatividad de todas las mujeres.

En este Día de la Mujer, reflexionar sobre la participación femenina en STEM también es una invitación a mirar el futuro con más igualdad de oportunidades. Impulsar vocaciones científicas en niñas y jóvenes no solo contribuye a reducir brechas históricas, sino que también fortalece el desarrollo del conocimiento, la innovación y el progreso del país.



