La reciente alianza entre Puerto San Antonio, Indra y Fundación Valenciaport para implementar el Port Community System (PCS) es más que un paso técnico: es un hito cultural.

Porque digitalizar procesos no solo significa usar nuevos sistemas, sino transformar la manera en que los puertos, aduanas, transportistas y operadores se relacionan entre sí.
La experiencia internacional demuestra que un PCS bien diseñado no solo acorta tiempos y reduce costos, sino que eleva la competitividad de todo un país. La logística chilena, tan crítica para nuestro comercio exterior, no puede seguir fragmentada ni dependiente de procesos manuales.

El hecho de que se acompañe la implementación con un programa de formación es clave: la tecnología no cambia nada sin personas capaces de adoptarla, liderarla y escalarla.
El desafío será asegurar que este PCS no quede como un proyecto aislado, sino que se convierta en la plataforma común que impulse la interoperabilidad y la transparencia de toda la cadena logística. Ahí se juega no solo la eficiencia del puerto más grande del país, sino la capacidad de Chile de estar a la altura de las exigencias globales.
