La cadena de suministro global de semiconductores enfrenta una presión sin precedentes que ha obligado a los principales actores a reescribir sus cronogramas de infraestructura crítica.
En una maniobra para contener la escasez de componentes esenciales para la inteligencia artificial, SK Hynix ha confirmado a Reuters la aceleración operativa de sus nuevas instalaciones en Corea del Sur, adelantando meses la entrada en línea de capacidad productiva clave tanto en su clúster de Yongin como en la planta M15X de Cheongju.

Reingeniería de cronogramas para sostener la infraestructura de IA
La decisión estratégica responde a una desconexión estructural entre la capacidad de oferta actual y el apetito voraz de los centros de datos por memoria de alto ancho de banda (HBM).
El fabricante surcoreano ha recalibrado su planificación para inaugurar la primera fábrica de su nuevo complejo en Yongin en febrero de 2027, tres meses antes de lo proyectado originalmente; simultáneamente, la planta M15X en Cheongju comenzará su producción masiva el próximo mes, inyectando alivio inmediato al mercado.
Sungsoo Ryu, CEO de SK Hynix America, contextualiza esta urgencia operativa no como una simple expansión, sino como un imperativo para sostener el despliegue de la infraestructura computacional que alimenta los modelos de inteligencia artificial a nivel global.
"Tenemos que apoyar el consumo de memoria para la infraestructura de IA. [...] Estamos viendo una gran cantidad de demanda tremenda y descomunal".

Cambios estructurales en la economía del silicio
El mercado de memorias ha abandonado sus ciclos tradicionales para entrar en una fase de "superciclo" impulsado por la IA, donde los precios de ciertos productos se han disparado más de un 300% interanual. La administración de SK Hynix ha pasado a revisar sus planes de producción mensualmente, una frecuencia inusual que denota la volatilidad y la criticidad del entorno actual donde la falta de chips HBM amenaza con estrangular el crecimiento de los hiperescaladores.
El directivo Sungsoo Ryu advierte que lo que observa el mercado no es un pico transitorio, sino una transformación fundamental en la dinámica de consumo tecnológico que exige una respuesta de capital intensiva y ágil.
"Cambios estructurales están ocurriendo ahora [en el mercado de chips de memoria]. [...] No he visto señales de una desaceleración en la demanda".

