¿dónde está el verdadero límite entre ahorrar y comprometer el futuro? Esa es una reflexión urgente para las empresas de la región, especialmente en un contexto donde la tecnología, la dinámica del mercado y la presión de los costos son parte del día a día.
En un mundo que cambia rápidamente y con metas de sostenibilidad cada vez más exigentes, reducir el consumo de energía ya no es una opción: es una responsabilidad compartida