Hoy, los CEOs enfrentan presiones crecientes provenientes de los acontecimientos globales, los avances tecnológicos, los cambios políticos y la evolución de las expectativas de la sociedad, factores que están redefiniendo de manera profunda la sostenibilidad y el mundo.

En ese contexto, los ejecutivos enfrentan una decisión crítica: preservar modelos de negocio enfocados en retornos de corto plazo, o reimaginar sus empresas de manera sostenible para desbloquear resiliencia y crecimiento de largo plazo.
Las crecientes expectativas de los clientes, las nuevas métricas, normas de reporte más estrictas y una mayor trazabilidad de los productos refuerzan la necesidad de integrar la sostenibilidad en las decisiones cotidianas del negocio. Desde el diseño de productos hasta la gestión de la cadena de suministro, esta integración reduce riesgos, impulsa la innovación y crea valor de largo plazo tanto para las empresas como para la sociedad. La pregunta es, ¿cómo avanzar? A través de cinco elementos clave.

El primero es colaborar con la regulación. La normativa en sostenibilidad es hoy una fuerza determinante en los negocios a nivel global, influyendo en la forma en que las empresas operan, compiten y crean valor. Desde los reportes climáticos hasta la transparencia en la cadena de suministro, las leyes están evolucionando rápidamente, aunque de manera desigual entre regiones. Esto representa tanto un riesgo como una oportunidad: las empresas que se retrasen pueden verse superadas y no estar preparadas para cumplir con sus obligaciones, mientras que aquellas que se adelanten pueden contribuir a desarrollar regulaciones que impulsen un crecimiento sostenible.
El segundo elemento clave es responder a las demandas de los consumidores. Las expectativas de las personas son la fuerza motora de la estrategia de sostenibilidad. Los CEOs ahora sitúan la influencia de los consumidores por encima de la de los gobiernos, los empleados e incluso los inversionistas.

Este cambio marca una nueva era de rendición de cuentas impulsada por el mercado, donde la confianza de marca, la lealtad y el crecimiento están cada vez más ligados al desempeño en sostenibilidad. Los CEOs deben aprovechar el impulso de los consumidores incorporando la sostenibilidad en el diseño de productos, la fijación de precios y las alianzas, para liderar un futuro impulsado por la demanda.
En tercer lugar, es fundamental expandir el acceso a la tecnología. Los CEOs deben democratizar las herramientas digitales y los datos para asegurar que la innovación sea inclusiva, escalable y distribuida de manera equitativa.

El cuarto elemento clave es preparar a la fuerza laboral. Los CEOs deben impulsar una estrategia para entregar las capacidades necesarias a sus colaboradores para impulsar la sostenibilidad e innovación. El futuro del trabajo está siendo redefinido por el auge de la inteligencia artificial generativa y agentiva hasta la transición global hacia energías limpias y modelos de negocio circulares.
Aunque estas transformaciones se apoyan en máquinas, equipos industriales y plataformas tecnológicas, en última instancia estarán impulsadas por las personas. Como resultado, hoy las empresas deben plantearse qué habilidades necesitan para mantenerse competitivas, al mismo tiempo que se vuelven más resilientes y sostenibles.

Finalmente, los CEOs deben liderar con credibilidad y coherencia para construir confianza y generar un impacto de largo plazo. La capacidad de involucrarse de manera creíble y auténtica se ha convertido en un motor clave del progreso, ya que permite a los directores ejecutivos generar confianza, inspirar acción y traducir los compromisos de sostenibilidad en resultados concretos.
El camino por delante no está predeterminado; está moldeado por las decisiones que tomamos hoy.




