Google Cloud presentó Brazos, un sistema de refrigeración líquida montado en rack para data centers que todavía operan con enfriamiento por aire. La propuesta apunta a cargas de inteligencia artificial y computación de alto rendimiento que ya exceden los márgenes térmicos habituales de esa infraestructura.
¿Qué resuelve Brazos en infraestructura existente?
El problema está en la densidad térmica de los nuevos chips de IA y HPC, que según Google superan con frecuencia los 1000 W de TDP. En ese nivel, la refrigeración por aire estándar deja de ser suficiente para sostener racks de mayor consumo.
Brazos evita que el operador tenga que reconvertir todo el data center hacia una arquitectura completa de agua fría. Su diseño líquido a aire permite incorporar refrigeración líquida de forma gradual, rack por rack, dentro de instalaciones ya construidas.

El sistema captura el calor a nivel de componente y lo expulsa hacia el pasillo caliente mediante intercambiadores líquido a aire. Cada rack integra tres unidades de enfriamiento y manifolds compatibles con la arquitectura Open Compute Project ORv3.
En capacidad, Brazos soporta una carga térmica nominal de 60 kW por rack cuando operan sus tres módulos. Puede usar agua desionizada o una mezcla con 25% de propilenglicol, y trabaja con alimentación de 40 a 60 V DC.
Google también incluyó funciones de operación y mantenimiento, como detección de fugas, válvulas de alivio de presión, interfaz HMI y gestión remota por Modbus sobre TCP. Además, bombas y ventiladores pueden reemplazarse en caliente para reducir tiempos de intervención.
Para operadores de data centers, Brazos funciona como una ruta intermedia. Permite alojar cargas de IA y HPC en infraestructura enfriada por aire, sin asumir desde el inicio una renovación completa de la instalación térmica.