Intel detalló cómo Secure Enclave combinará fabricación protegida en Estados Unidos, el proceso Intel 18A y empaquetado avanzado para producir microelectrónica destinada a sistemas aeroespaciales y de defensa. El programa, desarrollado con el Departamento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, cubre desde el diseño hasta el encapsulado de componentes sensibles.

Intel 18A apunta al procesamiento en el borde táctico
La propuesta busca trasladar mayor capacidad de procesamiento hacia radares, sensores infrarrojos y otros equipos que deben analizar datos cerca del lugar donde se generan. Esto permitiría reducir la información transmitida hacia otros sistemas y obtener respuestas con menor latencia.
Según Intel, su proceso 18A puede ofrecer cinco veces más eficiencia energética, duplicar el rendimiento o reducir hasta diez veces el área utilizada frente a Intel 16. Estas alternativas permitirían aumentar el procesamiento sin superar las restricciones de tamaño, peso, energía y temperatura propias de plataformas aéreas, terrestres o espaciales.
Gena Gleason, directora sénior y gerente general de Intel Government Technologies en Intel Foundry, explicó el alcance de la combinación tecnológica:
“Intel 18A, combinado con el empaquetado avanzado y las capacidades de Secure Enclave, proporciona una base para abordar estos desafíos. [...] Intel está ayudando a obtener información más rápida y precisa donde más importa”.

Secure Enclave protege diseño, fabricación y empaquetado
Secure Enclave opera como una capa protegida dentro del entorno comercial de Intel Foundry. Su alcance incluye el diseño, la fabricación y el empaquetado avanzado de microelectrónica crítica mediante una cadena de suministro localizada en Estados Unidos.
El programa se apoya en iniciativas anteriores del Gobierno estadounidense, entre ellas RAMP, RAMP-C y SHIP. Intel plantea esta infraestructura como una vía para utilizar procesos avanzados y sistemas basados en chiplets sin depender de cadenas externas para la producción de componentes sensibles.



