OpenAI, Anthropic, Microsoft, Google, IBM, AWS y más de un centenar de organizaciones suscribieron una carta abierta que solicita una respuesta global para fortalecer la ciberdefensa, con prioridad en los servicios esenciales y los operadores de infraestructura crítica con recursos limitados.
Los firmantes anticipan una expansión de los ataques habilitados por IA
Los firmantes prevén que los ataques cibernéticos asistidos por IA serán mucho más extendidos y sofisticados durante los próximos meses. El riesgo señalado alcanza a empresas y servicios públicos, desde hospitales y plantas de tratamiento de agua hasta la infraestructura que sostiene internet.

El diagnóstico incluye vulnerabilidades acumuladas, permisos excesivos, configuraciones incorrectas, software inseguro o sin parches, autenticación débil y deuda técnica en sistemas heredados. Los firmantes sostienen que los equipos de seguridad, especialmente aquellos vinculados con infraestructura crítica, han carecido históricamente de herramientas y recursos suficientes.
La propuesta se articula en tres principios: las medidas actuales resultarán insuficientes, más defensores deben acceder a IA con capacidades de ciberseguridad y la respuesta debe coordinarse globalmente mediante nuevas alianzas, intercambio de herramientas, conocimiento práctico y correcciones verificadas.





Firmantes de la carta de OpenAI. | Créditos: OpenAI.

La propuesta asigna tareas a cuatro áreas de la ciberdefensa
- Organizaciones — Deben convertir la ciberdefensa en una prioridad inmediata de sus directivos, corregir las vulnerabilidades de mayor riesgo y verificar los resultados sin interrumpir servicios esenciales. La carta también propone elevar los estándares de seguridad de lo que compran, desarrollan e implementan, utilizar modelos capaces y de menor costo para ampliar la cobertura, reservar las capacidades de frontera para los problemas más complejos y aplicar controles compensatorios verificados cuando no sea posible aplicar un parche.
- Empresas de ciberseguridad y socios tecnológicos — Deben evaluar continuamente sus defensas frente a capacidades cibernéticas de frontera, incorporar IA en las herramientas existentes y facilitar su despliegue en infraestructura crítica. El documento les solicita compartir inteligencia de amenazas y procedimientos probados, además de medir el avance según las organizaciones protegidas, los tiempos de contención y la eficacia de las correcciones.
- Gobiernos — Deben coordinar la ciberdefensa en los niveles local, nacional e internacional, financiar a los servicios esenciales con menos personal o presupuesto y ampliar los programas de acceso confiable. La propuesta incluye entregar IA defensiva, pruebas autorizadas y apoyo directo a hospitales, servicios de agua potable y administraciones locales, además de imponer costos a los atacantes.
- Compañías de IA de frontera — Deben proporcionar acceso responsable a sus modelos, financiamiento significativo, formación y asistencia técnica, especialmente para los operadores de infraestructura crítica con menos recursos. También deben desarrollar herramientas de observabilidad y seguridad, garantizar que las identidades de los agentes sean trazables y permitan exigir responsabilidades, y apoyar pruebas autorizadas, divulgación privada y correcciones verificadas.



