Con este hito, la compañía nacional consolida su estrategia en infraestructura digital de alta disponibilidad y fortalece su posicionamiento como socio tecnológico para empresas de distintas industrias en la región.
Lo concreto es que el uso correcto de harramientas TI implica liberar tiempo de tareas rutinarias para aportar valor real: planificación tributaria, anticipación de contingencias y visibilidad continua del negocio.
En definitiva, el 2026 será un año de consolidación. La IA ya no se percibe como una tecnología lejana, sino como una herramienta práctica que permite a las empresas chilenas optimizar sus procesos y dedicar más tiempo a lo que realmente importa, el desarrollo estratégico.