Blue Origin inició el despliegue global de Quartz, su nueva red de estaciones terrestres para comunicaciones espaciales. Las primeras tres instalaciones ya fueron implementadas y probadas en Bermudas, Nueva Zelanda y Australia, mientras la compañía proyecta llegar a nueve ubicaciones antes de finalizar 2026, informó DCD.
La infraestructura fue desarrollada para enfrentar problemas como la fragmentación de los sistemas terrestres, la disponibilidad limitada de ventanas de contacto y los modelos de precios poco transparentes. Blue Origin plantea Quartz como una red integrada destinada a diferentes tipos de misiones espaciales.
Para acelerar su construcción, la empresa seleccionó a RBC Signals como socio para apoyar la preparación de emplazamientos, adquisición de antenas, despliegue y alojamiento de la nueva infraestructura.

Quartz utilizará antenas de 3,7 metros para operaciones en órbita baja
La primera fase utiliza antenas de 3,7 metros de apertura compatibles con bandas S y X para operaciones en órbita terrestre baja o LEO. La red también incorpora seguimiento radiométrico, inteligencia de señales y capacidades de Space Domain Awareness.
Blue Origin opera además un centro global encargado de supervisar las estaciones y responder ante incidentes. La compañía pretende concentrar la administración de las comunicaciones terrestres mediante una arquitectura común para sus diferentes operaciones.
Tory Bruno, presidente de National Security en Blue Origin, sostuvo que el diseño de Quartz apunta a simplificar la operación de las estaciones terrestres y reforzar la seguridad mediante una infraestructura integrada bajo un único esquema operativo.
“Una interfaz, un equipo de operaciones, precios transparentes y una arquitectura de seguridad diseñada para cumplir con los requisitos de misión más exigentes”.

RBC Signals desplegará la infraestructura para ampliar Quartz a nueve sitios
RBC Signals realizará estudios y preparación de sitios, además de participar en la adquisición, implementación y alojamiento de las antenas. La empresa indicó que las nuevas instalaciones también serán integradas a su Global Ground Station Network, permitiendo utilizar capacidad disponible para atender a otros clientes.
Blue Origin prevé incorporar durante los próximos meses antenas de 9 metros de apertura compatibles con bandas L, S, X y Ka. Estas instalaciones ampliarán las capacidades de telemetría, seguimiento y comando para misiones en órbita de transferencia geoestacionaria, órbita geoestacionaria, espacio cislunar y destinos más alejados.
Ron Faith, CEO de RBC Signals, señaló que la colaboración busca combinar la expansión de Quartz con la experiencia operativa de su compañía en redes terrestres distribuidas y servicios de comunicaciones para distintos tipos de misiones espaciales.
“Nuestra misión es proporcionar soluciones de comunicaciones confiables, flexibles e innovadoras para los operadores espaciales más ambiciosos del mundo”.

