¡El fraude que tú mismo autorizas!...un fenómeno que no para, por Edgardo Fuentes Cáceres, Director Ingeniería en Ciberseguridad UNAB
Edgardo Fuentes Cáceres, Director Ingeniería en Ciberseguridad de la UNAB. | Creditos: UNAB

¡El fraude que tú mismo autorizas!...un fenómeno que no para, por Edgardo Fuentes Cáceres, Director Ingeniería en Ciberseguridad UNAB

El último Informe de Sistemas de Pago del Banco Central volvió a poner cifras sobre la mesa: US$98 millones en fraudes denunciados en la banca durante el primer semestre. Pero dentro de esa total crece un tipo de fraude distinto a los que solemos imaginar.

Protección de datos en salud: Postergar la ley no posterga el desafío, por Milan Djidara, founder y CEO de Eniax
A poco más de tres meses de la entrada en vigencia de la nueva Ley de Protección de Datos Personales, Chile enfrenta una paradoja. Mientras las organizaciones deberían estar acelerando su preparación para uno de los mayores cambios regulatorios de los últimos años, la posibilidad de postergar su implementación puede

No es alguien que entra a tu cuenta sin permiso ni que clona tu tarjeta. Eres tú, convencido, apretando el botón de «transferir». Y esa diferencia, que parece un detalle, lo cambia casi todo.

El ejemplo más rentable para los delincuentes hoy son los falsos productos de inversión. La escena se repite, una publicidad promete retornos altos y «garantizados», a veces con la cara de un personaje conocido, hoy fácil de falsificar con inteligencia artificial, respaldando la oferta. Quien se interesa recibe atención personalizada, a veces durante semanas, de un supuesto asesor que responde a diario y construye una relación de confianza. Luego accede a una plataforma de aspecto profesional y ve, en una pantalla, cómo su dinero «crece» día a día.

La pregunta ya no es si habrá un ciberataque, sino cómo responder, por María Luisa Acuña, Managing Director Cybersecurity de Accenture Chile
En la era digital, la resiliencia cibernética es, sin duda, la principal ventaja competitiva y elevar la ciberseguridad a nivel estratégico involucrando al directorio y al Chief Information Security Officer.

Ahí está la ingeniería fina del engaño. Esas ganancias no existen, son números en un panel que el propio estafador controla. Para afianzar la confianza, muchas veces permiten un primer retiro pequeño, que sí se paga. Ese gesto convence a la víctima de que todo es real y la anima a depositar sumas mayores. Cuando intenta rescatar el monto grande, aparecen «impuestos», «comisiones» o, simplemente, el silencio. El dinero ya no está.

Lo interesante, desde la ciberseguridad, es que este fraude no vulnera ninguna tecnología. No hay clave robada ni sistema hackeado. Al contrario, cada transferencia la ordena el titular legítimo, desde su propio teléfono, superando todas las verificaciones. Es más, la autenticación reforzada que la CMF ya exige a los bancos, ese segundo factor que confirma que quien opera eres tú, funciona a la perfección. El problema es que sí eres tú. La seguridad verificó correctamente tu identidad, lo que nadie pudo verificar fue que estabas siendo engañado.

Inteligencia Arfiticial de las Cosas: carrera que ya empezó, por Felipe Espejo, CEO de Zamper.io
Según el último reporte del Global Insight Services (GIS), “Artificial Intelligence of things”, durante la última década nos acostumbramos a hablar de IoT como sinónimo de sensores conectados que reportan datos a un dashboard. Ese ciclo está llegando a su fin. Datos en la nube: Última línea de defensa ante

Esto conduce a un punto que muchos descubren demasiado tarde. La Ley de Fraudes (Ley 21.234) obliga a los bancos a restituir con rapidez las llamadas «operaciones no reconocidas»: aquellas que la persona no realizó, como cuando un tercero usó su tarjeta o sus claves. Esa red de protección es valiosa. Pero está pensada para las operaciones que uno no autorizó. Cuando la propia víctima, engañada, fue quien ordenó la transferencia, la situación entra en una zona mucho más gris y recuperar el dinero se vuelve difícil. La operación fue, técnicamente, legítima.

De ahí que en este tipo de fraude la defensa tenga que ocurrir antes de apretar «confirmar», porque después casi no hay vuelta atrás. Y las señales de alerta son bastante estables. La primera es la promesa misma: no existe la inversión rentable y garantizada al mismo tiempo; toda rentabilidad real implica algún riesgo, y quien lo niega está mintiendo. La segunda es la presión para depositar más, sobre todo después de ese pequeño retiro exitoso. La tercera es la urgencia: «el cupo se cierra hoy», «aproveche antes de que suba».

Ciberespionaje en Chile: La amenaza no está en el cable, sino en quién accede a los datos, por Claudio Mesías, director de Vzion
No se trata de desconectarnos del mundo, sino de conectarnos de manera segura. Porque proteger la infraestructura digital es también proteger el funcionamiento del país.

Hay, además, una verificación concreta que toma menos de un minuto y que conviene volver un hábito. Antes de entregar un peso, buscar a la entidad en el sitio de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y comprobar si está autorizada para operar y captar dinero del público. La CMF publica también alertas con nombres de entidades que ofrecen servicios financieros sin estar inscritas. Si quien ofrece el negocio no aparece autorizado, o figura en esas alertas, la conversación termina ahí.

Nada de esto significa que la culpa sea de quien cae. Estos esquemas están diseñados por profesionales para explotar algo muy humano, el deseo de mejorar la propia situación económica. Igual que en otras formas de fraude, no engañan a los ingenuos, sino a personas comunes en el momento adecuado, con la oferta adecuada.

La nueva ecuación de la ciberseguridad, por Andrea Cavallari, Field CTO para Latinoamérica en Red Hat
En un mundo en el que la IA puede acelerar el descubrimiento de fallos, la diferencia estará en la capacidad de responder a ellos con agilidad y de manera efectiva.

El crecimiento que muestra el Banco Central nos recuerda que la delincuencia financiera se corrió de terreno. Ya no le interesa tanto forzar la puerta cuando puede convencernos de abrirla nosotros mismos. Por eso, la mejor protección frente a la promesa de una rentabilidad extraordinaria no es tecnológica: es recordar que, cuando algo suena demasiado bueno para ser verdad, casi siempre es exactamente eso.

Columnas al director

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Tabulado y su equipo editorial