OpenAI presentó una investigación económica sobre Codex y el uso de agentes de IA en tareas laborales de mayor duración. El eje del análisis es el paso desde consultas breves hacia trabajo delegado, con sistemas capaces de ejecutar tareas durante minutos u horas mientras usan herramientas, revisan contexto y ajustan resultados.

Los agentes cambian la unidad del trabajo de conocimiento
La investigación plantea que la IA agéntica modifica la forma en que se organiza una parte del trabajo de conocimiento. En lugar de operar solo como una conversación acotada, Codex permite delegar tareas más extensas, con ejecución autónoma y ciclos de revisión que pueden sostenerse durante períodos más largos.

Según OpenAI, en mayo de 2026 el 80,6% de los usuarios individuales muestreados realizó al menos una solicitud a Codex estimada en más de 30 minutos de trabajo humano. En la misma medición, el 70,2% hizo una tarea superior a una hora y el 25,6% llegó a solicitudes sobre ocho horas.
La empresa advierte que esos umbrales son estimaciones modeladas y deben tratarse como señales direccionales, no como mediciones exactas de productividad. Para una organización, ese matiz es relevante porque evita confundir tiempo delegado con valor económico directo o con ahorro operacional ya capturado.

Codex se extendió desde ingeniería hacia otras áreas
OpenAI indica que Codex se convirtió en la principal herramienta de IA para todos sus departamentos. La adopción comenzó en ingeniería, pero luego llegó a funciones no técnicas como legal, finanzas y reclutamiento, que cruzaron hacia un uso mayoritario alrededor de abril de 2026.

Para el trabajador promedio de OpenAI, Codex concentra más del 85% de los tokens de salida. Dentro de la compañía, su participación semanal llega al 99,8% de los tokens de salida generados, una señal de uso intensivo que muestra sustitución práctica frente a interfaces conversacionales.
La expansión fuera de los perfiles técnicos aparece como uno de los cambios más relevantes. Desde agosto de 2025, los usuarios no desarrolladores crecieron 137 veces entre usuarios individuales, 189 veces entre usuarios organizacionales y 12 veces dentro de OpenAI.

El uso no técnico abre nuevas fronteras de trabajo
El análisis sostiene que Codex permitió a trabajadores no técnicos asumir tareas cercanas a automatización, transformación de datos, depuración, construcción de herramientas y análisis estructurado. Ese cambio no convierte a todas las áreas en equipos de desarrollo, pero sí reduce la distancia práctica entre funciones de negocio y ejecución técnica.

En funciones de negocio, más de una cuarta parte del trabajo realizado con Codex correspondió a ingeniería o codificación. Ese dato sugiere una reorganización de fronteras laborales, donde parte del trabajo técnico adyacente puede ser delegado, supervisado y validado por perfiles que antes dependían de apoyo especializado.
Para la alta gerencia, el punto estratégico no está solo en el crecimiento de uso. La señal más relevante es que la adopción de agentes exige rediseñar flujos de trabajo, controles de revisión, criterios de delegación y responsabilidades humanas sobre resultados producidos por sistemas autónomos.




