Chile se mueve gracias al emprendimiento. En el Día de las Pymes, ese reconocimiento debe ser el punto de partida para preguntarnos qué tipo de emprendimiento necesitamos construir si queremos salir del estancamiento y generar más valor en todo el territorio.

Hoy Chile discute qué capacitación necesita, pero pocas veces la conecta con una pregunta productiva mayor. Qué empresas queremos formar y qué tecnología necesitarán para crecer. Sin esa conexión, el talento se queda corto y las pymes siguen mirando la digitalización como apoyo operativo, no como una vía para generar valor.
Chile tiene base para construir emprendimientos de mayor valor, pero esa capacidad todavía no llega con suficiente fuerza a las pymes. ACTI ha advertido que el principal freno no es tecnológico, sino regulatorio y de ejecución. El país cuenta con infraestructura digital relevante y con nuevos proyectos en desarrollo, pero esa base solo se convierte en crecimiento si conecta con empresas capaces de adoptar tecnología, escalar desde regiones y competir en mercados más exigentes.

La comparación entre grandes empresas y pymes no busca ser odiosa. Busca mostrar que la infraestructura digital del país sólo tendrá impacto amplio si también llega al emprendimiento. Experiencias como NODO Colaboración, impulsada por ACTI junto a Desafío Latam y la Cámara Chilena de la Construcción, apuntan justamente a esa brecha: acercar formación digital a emprendedores y MIPES para que la tecnología deje de ser un privilegio de empresas grandes.
En esa línea, como ACTI hemos propuesto Chile Hub Digital 2030 como una ruta concreta para abrir esta discusión. El objetivo es que Chile construya condiciones estables para que más empresas puedan exportar servicios, incorporar tecnología y crecer desde los territorios. No se trata de hacer de cada pyme una empresa tecnológica, sino de permitir que más emprendimientos usen tecnología para competir mejor.

El Día de las Pymes no debería ser solo una fecha de reconocimiento. También debe servir para preguntarnos qué empresas queremos ayudar a nacer. Desde ACTI queremos liderar esa conversación, porque Chile no puede seguir postergando la pregunta productiva que definirá su próxima década.




