La discusión ya no tiene el foco en si debemos o no incorporar esta tecnología, sino cómo ponerla al servicio de las personas y del desarrollo del país.
Hoy, la pregunta para los directorios no es si la IA cambiará sus industrias. La verdadera pregunta es si estarán liderando ese cambio o simplemente reaccionando a él cuando ya sea demasiado tarde.
La regulación terminará llegando, como ocurrió con los automóviles, la aviación o Internet. Lo que no podemos permitirnos es esperar a que eso ocurra para empezar a construir agentes de IA seguros y auditables.