En la ciudad del futuro, todo estará impulsado por datos. Incluso los trayectos más breves, aquellos que recorremos cotidianamente sin pensarlo, serán parte de un ecosistema inteligente.
El nuevo modo de conversación con IA plantea interrogantes sobre auditoría, litigios en curso y la viabilidad de los marcos normativos que América Latina está construyendo.