Rafael Palacios, en su columna, resalta que la desalinización es clave para el desarrollo sostenible, pero persisten mitos que dificultan valorar su impacto frente al cambio climático y el crecimiento.
El objetivo es continuar disminuyendo el consumo de agua continental, que actualmente es del orden del 4% por parte de la minería, para garantizar su uso eficiente y responsable.
Humberto Díaz, subraya que la salmuera generada por desaladoras modernas no afecta la biodiversidad ni los ecosistemas marinos, gracias a tecnologías que minimizan su impacto.