Chile tiene cobre y litio. ¿Pero es suficiente?
Farzaneh Khorram, Académica Escuela de Ciencias de la Tierra UNAB. | Créditos: UNAB

Chile tiene cobre y litio. ¿Pero es suficiente?

Por Farzaneh Khorram, Académica Escuela de Ciencias de la Tierra UNAB

Chile tiene algo que gran parte del mundo necesita: cobre y litio. En plena transición energética, ambos minerales han adquirido una importancia que va mucho más allá de la minería. Están detrás de la electrificación, las energías renovables, la electromovilidad y el almacenamiento de energía. Esto representa una oportunidad extraordinaria para Chile. Pero también nos obliga a hacernos una pregunta incómoda: ¿tener los minerales que el mundo necesita es suficiente?

Creo que no.

La geología nos entrega recursos; lo que hagamos con ellos depende de nosotros. El verdadero desafío es transformar esa riqueza mineral en conocimiento, tecnología, innovación y desarrollo sostenible.

La Minería puede generar un billón US$ en la próxima década, por Dr. Manuel Viera Flores Presidente de la Cámara Minera de Chile
Chile fue el país del salitre, es el país del cobre, y será el país de la energía limpia. La pregunta es si lo decidimos nosotros, destaca el vocero.

La nueva pregunta no es cuánto, sino cómo.

Durante décadas, hablar de éxito minero significaba hablar principalmente de producción, costos y eficiencia. Hoy esa definición resulta incompleta.

La minería chilena debe producir en condiciones cada vez más exigentes y, al mismo tiempo, responder a desafíos relacionados con agua, energía, emisiones, comunidades y sostenibilidad.

En un país donde gran parte de la minería se desarrolla en zonas áridas, por ejemplo, el agua deja de ser solamente un insumo operacional y se convierte en una cuestión estratégica.

Aquí aparece una paradoja que me parece fundamental: el mundo necesita más cobre y litio para avanzar hacia una economía baja en carbono, pero producir esos minerales también tiene impactos.

Por eso, la pregunta ya no puede ser solamente cuánto podemos extraer, sino cómo lo hacemos.

La minería del futuro será competitiva no solo por producir más, sino por producir mejor.

PUCV y CIL Lithium sellan alianza para impulsar una minería sostenible
El acuerdo de colaboración une esfuerzos de la academia y de la industria de la minería y las energías, comprometiendo esfuerzos en investigación, exploración científica y tecnológica, y formación técnica.

De la roca a los datos

También está cambiando la propia identidad de la minería.

Seguimos trabajando con roca, equipos y procesos físicos, pero una mina moderna es cada vez más un sistema de datos. Automatización, sensores, inteligencia artificial, modelos predictivos y operaciones remotas están cambiando la manera de tomar decisiones.

Sandvik expuso casos de operación remota y propuso integrar IA a la planificación minera
Samu Cortés expuso casos en El Teniente y Copiapó y destacó la necesidad de preparar especialistas para operar y dar soporte a las tecnologías mineras

Esto significa que también debemos cambiar la manera de formar profesionales.

La minería del futuro necesitará personas capaces de conectar geología con datos, operaciones con automatización y productividad con sostenibilidad.

Como académica, creo que aquí existe una gran oportunidad para Chile. ¿Por qué limitarnos a exportar minerales si también podemos generar conocimiento y tecnología minera?

Fundación Chile: 55% de las startups tarda más de un año en llevar su tecnología a una faena minera
El estudio “Ecosistema de Tecnología en Minería”, identificó las principales barreras que enfrentan las empresas tecnológicas para pilotear, financiar y escalar sus soluciones en la minería chilena

El verdadero salto podría ocurrir cuando Chile no sea reconocido solamente por el cobre y el litio que produce, sino también por las soluciones, la investigación y el talento que desarrolla alrededor de ellos.

Columnas al director

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Tabulado y su equipo editorial