La operación de máquinas a distancia y la actualización de planes mineros mediante inteligencia artificial fueron dos de los ejes que abordó Samu Cortés, gerente de desarrollo de negocios de Sandvik, durante el Summit País Digital 2026.
En su intervención del 6 de octubre, el ejecutivo señaló que las minas más profundas implican mayores distancias de traslado, costos y riesgos. Según explicó, esas condiciones han llevado a utilizar máquinas en zonas donde no se está dispuesto a enviar personas.
Operación remota en El Teniente y perforación autónoma en Copiapó
Cortés presentó el caso de El Teniente, de Codelco, donde, según indicó, cerca de 50 equipos son operados y supervisados desde Rancagua para labores de carguío, transporte y perforación en la mina subterránea.
En Copiapó, describió una operación de mediana minería con perforación completamente autónoma y supervisión desde la superficie, donde el trabajador permanece en una zona segura mientras el equipo opera dentro de la mina subterránea.
Para explicar cómo cambia el trabajo del operador, Samu Cortés, gerente de desarrollo de negocios de Sandvik, distinguió la mecanización y el control a distancia de una etapa en que las máquinas ejecutan tareas por sí mismas.
“Y finalmente con la operación autónoma, que es cuando el equipo ya puede operar por sí solo, sigue un plan, toma decisiones y el minero pasa a ser un supervisor que puede estar monitoreando incluso tres o más máquinas al mismo tiempo”.
En términos productivos, el ejecutivo destacó la posibilidad de mantener equipos trabajando durante los almuerzos y cambios de turno. A su juicio, el valor de la automatización está en reducir tiempos muertos y conseguir un ritmo de producción más consistente.


Planificación en tiempo real y formación de especialistas
El gerente de desarrollo de negocios de Sandvik, situó otra oportunidad para la IA en los ajustes que exige la operación diaria, cuando una falla o un retraso obliga a revisar la distribución de tareas y recursos.
“Una máquina se queda en pana, se retrasa un camión con materiales, las condiciones cambian. Y para ajustar ese plan hay que hacer un llamado. Esa persona tiene que recibir la información, tiene que pensar qué hacer, cómo reestructurar las cosas y actualizamos el plan. Ahí es donde creo que está la mayor oportunidad, porque con la inteligencia artificial podemos integrar todo este sistema. La máquina puede entregar información en tiempo real, puede entregar alertas, puede entregar signos vitales”.
Con esos datos, planteó que la IA podría optimizar decisiones y actualizar el plan según las condiciones de cada momento. Su propuesta consiste en integrar la información de los equipos con la ejecución, para revisar la planificación durante el turno.

Al abordar la adopción de estas herramientas, Cortés desplazó el foco hacia la organización del trabajo y la preparación de las personas para incorporar tecnologías disponibles en la industria.
“Y el mayor aprendizaje que creo que la minería puede entregarle a otras industrias es que el mayor desafío no es tecnológico. El mayor desafío es cómo hacemos la gestión del cambio, cómo nos adaptamos a estas nuevas tecnologías. La realidad es que el factor humano es lo más complejo, porque estas tecnologías ya existen hace mucho tiempo, pero ¿por qué no las hemos adaptado?”.

Entre las necesidades de personal, mencionó especialistas en automatización, IA y robótica, perfiles que describió como escasos. También sostuvo que los equipos autónomos siguen requiriendo trabajadores para dar soporte a la tecnología y mantenerla funcionando.

El ejecutivo describió la colaboración entre empresas mineras, proveedores, universidades, gobierno y centros de investigación para preparar a las personas y modificar las mallas curriculares, con el propósito de anticiparse a las competencias que requiere la actividad.


