El 89 % de los responsables de decisiones de TI espera que la IA agéntica sea importante para sus responsabilidades informáticas en los próximos 12 a 24 meses, según un estudio de IDC encargado por Intel. Sin embargo, su infraestructura fue la categoría con menor financiamiento entre las evaluadas, con un 56 % de las organizaciones que considera bueno o adecuado el presupuesto disponible.

Modernizar o consolidar la infraestructura del centro de datos aparece como la principal prioridad de TI, mencionada por el 45 % de los encuestados, mientras que seguridad, cumplimiento normativo y resiliencia también figuran entre las primeras posiciones.

¿Qué evalúan las empresas al elegir una arquitectura?
La valoración de x86 y Arm para ejecutar IA agéntica fue similar en términos de idoneidad teórica, con un 87,5 % y un 87,2 %, respectivamente. Las diferencias aparecen en atributos operativos, donde x86 obtuvo mejores resultados en nueve de los doce aspectos evaluados y Arm recibió puntuaciones ligeramente superiores en precio, eficiencia energética y satisfacción.
En compatibilidad de software, x86 alcanzó un 88 % frente al 80 % de Arm; en escalabilidad, un 89 % frente al 81 %; y en confiabilidad y resiliencia, un 88 % frente al 82 %. La encuesta también registró ventajas para x86 en adopción actual y conocimiento de la tecnología.

Cerca del 40 % de los compradores prefiere servidores estándar para sus soluciones de IA agéntica, incluidos equipos basados en CPU con aceleración matricial o vectorial especializada y sistemas que admiten aceleradores PCIe opcionales.
Al evaluar el rendimiento, un 27 % identifica a las GPU como el factor predominante y un 23 % atribuye ese papel a las CPU. Cerca de la mitad considera que la importancia de ambos tipos de procesadores depende del contexto de uso.

La ubicación de los datos condiciona el despliegue
En cuanto a los entornos de ejecución, un 55 % de los encuestados adopta un enfoque equilibrado entre TI privada y nube pública, mientras que un 38 % prefiere principal o exclusivamente la TI privada.

Intel vincula estas decisiones con la distribución de las aplicaciones y los datos empresariales. La compañía sostiene que algunas cargas pueden aprovechar la escala y los servicios de la nube pública, mientras otras necesitan permanecer cerca de los datos por requisitos de latencia, costo, seguridad, soberanía, gobernanza o integración.
Un flujo agéntico puede combinar inferencia, recuperación de información, ejecución de código, llamadas a aplicaciones y controles de seguridad antes de completar una tarea. En ese contexto, Intel plantea una infraestructura que coordine CPU, GPU y otros aceleradores según el trabajo que deben realizar.

La compañía presenta sus procesadores Xeon como una base para integrar estas funciones en los entornos existentes, con aceleración matricial y vectorial en sus plataformas Performance-core y alta densidad en las Efficient-core para la orquestación. En software, señala que incorpora optimizaciones al código fuente de PyTorch, vLLM y OpenVINO para facilitar la integración de modelos, marcos de orquestación y aceleradores con el software empresarial existente.




