Durante siglos hemos construido instituciones para gobernar la concentración del poder político y económico. El poder de estructurar nuestros entornos digitales es más reciente, y sus contrapesos todavía están en construcción.
El nuevo modo de conversación con IA plantea interrogantes sobre auditoría, litigios en curso y la viabilidad de los marcos normativos que América Latina está construyendo.