Antes de llegar a CENIA en febrero de 2025, Antonia Moreno pasó casi ocho años en el Ministerio de Economía, donde coordinó el programa Digitaliza tu Pyme y el primer sandbox regulatorio de inteligencia artificial del país. Hoy es jefa de Incidencia Pública del centro, y en esa calidad expuso en el Foro de Transformación del Summit País Digital 2026.

Su propuesta fue un sistema de cómputo compartido para investigadores y desarrolladores, planteado a partir de las brechas que recoge el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA). La presentó en ¿Cómo se juega el verdadero partido de la IA?, el bloque en que el centro abordó cómo convertir el avance tecnológico en capacidades para personas, organizaciones y países.

Capacidad de cómputo y acceso a datos
Antonia Moreno, jefa de Incidencia Pública de CENIA, señaló que Latinoamérica es el tercer mercado en descargas de aplicaciones de IA generativa. Contrastó ese uso con las limitaciones de infraestructura que enfrenta la región para desarrollar esta tecnología.
“El cómputo es uno de ellos, es fundamental para el desarrollo de la inteligencia artificial. Es un recurso escaso, costoso y muy atomizado. Es Brasil el país que tiene cerca del 90% de la capacidad de cómputo de la región”.

Moreno distinguió entre producir información de calidad y poder utilizarla. Explicó que el diagnóstico regional también identifica obstáculos de disponibilidad y acceso que deben considerarse al diseñar políticas para desarrollar inteligencia artificial.
“Por otro lado, los datos son fundamentales también para el desarrollo de la inteligencia artificial y si bien Latinoamérica y el Caribe produce datos de calidad, el acceso a ellos, la disponibilidad es bastante menor. En este análisis y en este entender la información que tenemos, también nos hemos dado cuenta que el acceso a datos no es solo un tema técnico, sino que también un tema jurídico”.

El ILIA como instrumento para tomar decisiones
El índice se desarrolla junto con la CEPAL y reúne 103 subindicadores sobre factores habilitantes, investigación, desarrollo y adopción, y gobernanza. Moreno anunció durante su exposición que la cuarta edición se presentaría el 20 de octubre.

La jefa de Incidencia Pública de CENIA, explicó la dificultad de mantener comparaciones anuales cuando la tecnología cambia de forma constante. Planteó que esa evolución obliga a estudiar sus capacidades mientras los países definen cómo incorporarla.
“Nos obliga a entenderla mientras va evolucionando. No podemos esperar ver cómo es para tomar decisiones, sino que tenemos que aprender a tomar decisiones en el camino”.
La vocera de CENIA, sostuvo que el interés del índice va más allá de ordenar países en un ranking. Su objetivo es favorecer la colaboración regional y aportar evidencia para orientar decisiones públicas.
“Nos interesa generar datos de calidad para promover el desarrollo de políticas públicas que impulsen acciones en el ámbito de la inteligencia artificial. Por eso queremos levantar estos datos para que se transformen en acciones”.

Moreno señaló que aumentaron los países con estrategias nacionales de IA y con esta materia en sus currículos escolares. También destacó el crecimiento de los programas de posgrado como parte de la evolución que observa el índice.

Una red compartida de GPU para investigación y desarrollo
Además, la ejecutiva presentó la red regional de cómputo como una acción surgida del diagnóstico sobre infraestructura. La propuesta busca abordar el acceso a ese recurso mediante colaboración entre instituciones de la región.
“A partir de esa observación, de ese análisis y de esa exploración sale un proyecto que estamos impulsando desde CENIA a nivel regional que es la red regional de cómputo, que pone a disposición horas GPU para investigadores y desarrolladores de inteligencia artificial y que vamos a empezar con una primera etapa con horas GPU del supercomputador de la Universidad de Tarapacá”.
