La industria forestal enfrenta hoy una presión creciente por operar bajo estándares de sostenibilidad cada vez más exigentes. Sin embargo, todavía existe una brecha relevante entre el discurso y la capacidad real de implementarlo.

De acuerdo con el Barómetro Global de Sostenibilidad de Kyndryl y Microsoft, el 62% de las organizaciones que integran la sostenibilidad en su estrategia logra traducirla en innovación y eficiencia.
En contraste, solo el 34% de aquellas que la abordan de forma aislada obtiene resultados comparables. La diferencia no está en la intención, sino en la ejecución.

En sectores como el forestal, donde confluyen múltiples procesos interdependientes, la falta de integración de datos y de una base tecnológica robusta limita seriamente el avance. Sin estas capacidades, la sostenibilidad corre el riesgo de quedar en el plano declarativo.
Cerrar esta brecha —a través de la digitalización, la integración de información y el uso concreto de inteligencia artificial— será clave no solo para cumplir con los estándares globales, sino para fortalecer el liderazgo y la competitividad de la industria en el largo plazo.



