Entel fue distinguida en la categoría Trayectoria por Fundación Generación Empresarial, reconocimiento asociado a organizaciones que llevan al menos cinco años participando en mediciones voluntarias de integridad y mantienen altos estándares en esta materia.
La evaluación se enmarca en el Barómetro de Valores e Integridad Organizacional, instancia en la que participaron 159 organizaciones, incluidas 11 empresas IPSA. El proceso consideró una encuesta aplicada a 41.529 colaboradores, junto con la revisión de políticas de prevención, líneas de denuncia, promoción de conducta ética y compromiso con valores corporativos.

Integridad corporativa como parte del modelo de gestión
El reconocimiento ubica a Entel dentro del grupo de compañías que han sostenido prácticas de integridad durante un periodo prolongado, más allá de una adhesión formal a principios de cumplimiento. Para una empresa de tecnología y telecomunicaciones, ese tipo de consistencia resulta relevante por el peso que tienen la confianza, la continuidad operacional y la relación con clientes, colaboradores y grupos de interés.
Antonio Büchi, CEO de Entel, vinculó la distinción con la capacidad de llevar los compromisos corporativos a la operación diaria.
"Estoy profundamente emocionado por este reconocimiento que refleja nuestra capacidad no solo de declarar compromisos, sino de cumplirlos día a día. La ética y el gobierno corporativo son pilares fundamentales, construyen instituciones sólidas que operan con integridad. Este enfoque nos ha llevado a ganar la confianza no solo de nuestros colaboradores, sino también de nuestros clientes".
El proceso de evaluación abordó tanto la estructura formal de cumplimiento como la forma en que la cultura de integridad es percibida por los trabajadores. Esa combinación permite medir si las políticas internas tienen aplicación práctica en la conducta cotidiana de la organización.
Margarita Walker, gerente de Compliance de Entel, señaló que el resultado responde a una construcción sostenida dentro de la compañía.
"Esta distinción refleja nuestro compromiso constante con la cultura de ética e integridad dentro de Entel, algo que no surge de manera improvisada, sino que vamos construyendo año tras año. Estamos trabajando constantemente en nuestro propósito, que es transformar responsablemente la sociedad. Este objetivo es el motor que nos ha llevado a ser destacados, ya por tercera vez, con este prestigioso premio".

Relevancia sectorial de las prácticas de integridad
La distinción adquiere relevancia para el sector privado porque reconoce la continuidad de prácticas internas en un entorno donde la confianza empresarial se ha convertido en un activo estratégico. En industrias intensivas en infraestructura, datos y servicios críticos, la integridad organizacional no opera solo como una exigencia normativa, sino también como una condición para sostener relaciones de largo plazo.
Janet Awad, presidenta de Fundación Generación Empresarial, destacó el trabajo realizado por Entel y el valor que este tipo de casos puede tener para otras compañías.
"Esta es una compañía que ha hecho un trabajo serio, con convicción, y que ha instalado prácticas que hoy forman parte de su manera de operar. Eso no se improvisa. Se construye con disciplina, con liderazgo y con equipos que creen en lo que hacen. Y en un país que tanto necesita recuperar confianza, que una empresa del tamaño y la relevancia de Entel dé este ejemplo no es un tema menor. Es una señal muy potente para su industria y para el resto del sector privado".

Con esta distinción, Entel suma por tercera vez el reconocimiento en esta materia y consolida una trayectoria vinculada a ética, cumplimiento y gobierno corporativo. Para la alta dirección, el caso refuerza la importancia de medir la cultura interna, mantener canales activos de prevención y sostener prácticas verificables de integridad en el tiempo.



