Por qué los datos definirán a las empresas, por Leandro Vieira, vp de IA e Infraestructura de Nube de Oracle para América Latina
Por Leandro Vieira, vp de IA e Infraestructura de Nube de Oracle para América Latina. | Créditos: Oracle

Por qué los datos definirán a las empresas, por Leandro Vieira, vp de IA e Infraestructura de Nube de Oracle para América Latina

En medio del entusiasmo global por la inteligencia artificial, hay una verdad incómoda a la que muchas organizaciones se enfrentan: la IA no es el punto de partida, es el resultado. No nace en el vacío, de un modelo de moda ni de una demo espectacular, sino de una disciplina cotidiana que ocurre mucho antes del algoritmo: capturar, ordenar, entender y gobernar los datos.

Innovación en 2026: Cuando la IA convirtió al software en el acelerador definitivo, por Gastón Soriano, gerente de innovación y desarrollo regional en In Motion
El freno de mano tecnológico se ha soltado definitivamente y es un momento de acelerar estratégicamente.

El mundo siempre se ha movido con datos y, durante años, las compañías han acumulado volúmenes masivos de información en múltiples sistemas, muchas veces sin una estrategia clara sobre para qué serviría. Se confundió almacenamiento con inteligencia. Pero tener datos no equivale a tomar mejores decisiones. De hecho, el exceso de información sin estructura multiplica el ruido: registros incompletos, duplicados, desactualizados, mal clasificados o desconectados del contexto de negocio. La abundancia, sin orden, es solo complejidad.

El verdadero avance de nuestra era no es solo generar datos, es poder unificarlos y darles sentido. El reto real es convertir la información existente en decisiones con velocidad y con confianza. Y eso exige invertir en lo más determinante: estandarizar, limpiar, documentar, acordar definiciones y asegurar una “fuente de verdad” para los datos críticos. Si esa base no existe, los modelos se entrenan sobre arenas movedizas y sus resultados son impredecibles, difíciles de explicar y peligrosos de escalar.

La IA a gran escala: Cómo están cambiando los centros de datos, por Hiram Monroy, Commercial Senior Manager para AMD en Latinoamérica Hispana.
Hablar de Inteligencia Artificial a gran escala ya no es hablar de una promesa futura, sino de una realidad que está redefiniendo el papel de los centros de datos. Lo que antes era visto como un entorno de soporte, hoy se consolida como un habilitador estratégico del negocio, capaz de

En este punto conviene hacer una pausa: parte de que la mayoría de las empresas estén aún en estados muy incipientes de la adopción de IA se explica por cómo se está empujando la conversación.

Algunas empresas tecnológicas están incentivando entre sus clientes corporativos la incorporación rápida de IA como si fuera un atajo universal, sin acompañarlos con la asesoría necesaria para construir la estrategia de fondo: arquitectura de datos, gobierno, seguridad, calidad, integración y casos de uso priorizados por impacto. El resultado suele ser predecible: pilotos vistosos que no escalan, costos que se disparan, y una frustración interna que termina culpando “a la IA” cuando el problema real era la base.

ERP Agéntico: Cuando los sistemas dejan de informar y comienzan a resolver, por Diego González, fundador y CEO de Defontana
El mayor error sería mirar este fenómeno como una simple evolución de software. Lo que está en juego es algo más profundo: la forma en que las empresas toman decisiones y ejecutan su día a día.

En contraste, creo que el valor se construye desde la información, con disciplina y con método. Esta perspectiva permite co-crear con las empresas estrategias sólidas y realistas para evolucionar: primero la confianza y el orden del dato; luego la analítica; y, finalmente, la IA como acelerador natural, no como parche.

Así, la ventaja competitiva no está en quién tiene más datos, sino en quién los entiende mejor y puede usarlos sin comprometer seguridad, privacidad y confianza.

La paradoja agéntica y el caso de la IA híbrida, por Stephen Watt de Red Hat
Stephen Watt, en su columna, resalta que la IA empresarial debe avanzar hacia una arquitectura híbrida para controlar costos, rendimiento y datos.

Columnas al director

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Tabulado y su equipo editorial