Seis de cada diez líderes empresariales, tecnológicos y del sector público esperan que sus organizaciones operen flotas de robots en los próximos cinco años. Sin embargo, solo el 40% cuenta actualmente con una estrategia formal para gestionar una fuerza laboral mixta de personas y robots, según una investigación encargada por Intel.

La adopción avanza más rápido que la preparación organizacional
El estudio fue realizado junto con Man Bites Dog y Coleman Parkes Research mediante una encuesta a 800 líderes empresariales y de TI, especialistas en robótica y representantes gubernamentales y sanitarios. Participaron organizaciones con ingresos anuales superiores a US$500 millones de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Japón, China y Corea del Sur.
Aunque el 67% confía en que estará preparado para gestionar una fuerza laboral mixta en 2030, únicamente el 40% dispone hoy de una estrategia formal. Además, el 74% considera que la planificación laboral y la estrategia de robótica serán inseparables para ese año.
John Healy, VP y gerente general de la División Industrial y de Robótica de Intel, señaló que el punto decisivo será incorporar la robótica y la IA física a las operaciones antes de ampliar los despliegues.
“La próxima fase de la adopción de la robótica no se definirá por si las organizaciones pueden desplegar robots, sino por si están preparadas para escalarlos. Aquellas que integren la robótica y la IA física en sus operaciones centrales, en lugar de superponerlas a los sistemas existentes, serán las que capturen todo el valor de este cambio”.

Estrategia, capacidades, seguridad, forma e infraestructura marcan la brecha
Intel agrupó la preparación para escalar la robótica en cinco factores. Dos tercios de los consultados creen que esta tecnología aumentará las capacidades de sus trabajadores, mientras cuatro de cada diez señalan que la disponibilidad de talento y competencias bloquea su expansión.
En seguridad, el 31% identifica esta área como la de mayor valor obtenido con la robótica, pero el 55% afirma que esas preocupaciones han retrasado los despliegues. El 68% estima que normas mundiales más claras ayudarían a acelerar la adopción.
Respecto de la forma, el 77% considera que el rendimiento importa más que la apariencia y el 65% cree que el diseño actual está condicionado por limitaciones tecnológicas, no por necesidades reales. Más de tres cuartas partes requieren decisiones en menos de 100 milisegundos para aplicaciones críticas, y casi una cuarta parte necesita respuestas inferiores a 10 milisegundos.
La infraestructura también muestra diferencias de preparación. Un 42% de las organizaciones cuenta con una estrategia definida y financiada de IA en el borde o en el dispositivo, mientras otro 39% trabaja activamente en su desarrollo.

