La tecnología seguirá permitiéndonos conocer cada vez más sobre nuestras operaciones. El desafío será aprovechar esos datos y, al mismo tiempo, demostrar que sabemos administrarlos responsablemente.
La entrada en vigencia de nuevas normativas está aumentando las exigencias sobre las empresas chilenas y plantea un desafío que va más allá de conocer la legislación: contar con herramientas que permitan implementarla, gestionarla y demostrar que se está cumpliendo.
Chile no puede pretender posicionarse como un hub de innovación digital y líder regional si no cuenta con una cancha pareja y un estándar de protección de datos a la altura de los mercados globales con los que comercia.
La nueva Ley no busca impedir el funcionamiento de las pymes, sino establecer reglas claras para que el uso de la información sea responsable y legítimo.