Accenture advirtió que la ciberresiliencia debe dejar de ser una responsabilidad exclusiva del área de TI y convertirse en una capacidad transversal. Un estudio citado por la compañía señala que solo el 29% de las organizaciones considera que sus equipos están preparados para enfrentar un ciberataque, pese a que la mayoría ya invierte en inteligencia artificial.
El planteamiento surge ante una superficie de ataque ampliada por el comercio digital y los servicios en la nube. De acuerdo con el Reporte de Ciberseguridad 2026 de Entel, citado por Accenture, los ataques globales aumentaron un 47% durante el primer trimestre de 2025 y Chile se ubicó entre los cinco países más afectados de Latinoamérica.
María Luisa Acuña, Managing Director Cybersecurity de Accenture Chile, sostuvo que las organizaciones deben ampliar sus métricas de seguridad y considerar la velocidad de recuperación, porque el riesgo alcanza a empresas de cualquier industria y tamaño.
“Ya no existe una industria ni un tamaño de empresa que esté al margen del riesgo. Por eso nuestra recomendación es dejar de medir la seguridad solo por cuánto se logra prevenir y empezar a medirla por qué tan rápido la organización es capaz de recuperarse”.

Infraestructura preparada para mantener la operación
Accenture estructuró su enfoque sobre tres componentes: seguridad integrada desde el diseño, visibilidad unificada sobre los entornos tecnológicos y capacidad activa de respuesta y recuperación. El primer componente abarca infraestructura local, cargas de trabajo en la nube, contenedores y aplicaciones.
La compañía también planteó que los sistemas deben poder aislar los componentes comprometidos sin detener el resto de la operación. A esto se suma el uso de almacenamiento inmutable para mantener accesibles los datos críticos y la validación periódica de los procedimientos de recuperación.
Desde Accenture Chile, explican que la preparación requiere revisar brechas, ensayar la respuesta antes de un ataque y comprobar que los mecanismos de recuperación funcionan bajo condiciones reales.
“La resiliencia no es un producto que se compra, es una disciplina que se entrena. Eso significa evaluar constantemente dónde están las brechas, probar la capacidad de respuesta antes de que ocurra un incidente real, y no asumir que la nube protege todo por defecto”.

Responsabilidad de la empresa en la nube
Aunque los proveedores protegen la infraestructura que administran, las organizaciones mantienen la responsabilidad sobre sus configuraciones y aplicaciones. Accenture identificó este punto como una de las brechas más frecuentes y peligrosas durante la adopción acelerada de servicios cloud.
La vocera de Accenture Chile, vinculó el crecimiento de las transacciones digitales con una mayor exposición y planteó que las empresas deben concentrarse en detectar, contener y superar los incidentes.
“El volumen de transacciones digitales en Chile sigue creciendo y con eso crece también la exposición de cada empresa que participa de ese ecosistema. La pregunta que debieran hacerse las compañías no es si va a ocurrir un incidente, sino qué tan rápido su organización lo detecta, lo contiene y se recupera”.



