Intel anunció el 26 de octubre de 2026 un acuerdo definitivo para adquirir Classiq, compañía especializada en software cuántico. La operación busca combinar herramientas que automatizan la creación de algoritmos con el desarrollo de chips de cúbits de espín en silicio y sistemas de control de Intel.
El cierre está previsto para el primer semestre de 2027, sujeto a aprobaciones regulatorias y otras condiciones habituales, y ambas compañías continuarán operando de manera independiente hasta entonces.

Classiq separa la programación cuántica del diseño manual de circuitos
El software de Classiq permite describir aplicaciones cuánticas a un nivel más alto, sin necesidad de construir manualmente cada circuito. Su plataforma sintetiza algoritmos y, según Intel, trabaja con distintas tecnologías de cúbits y plataformas de hardware cuántico.
Classiq combina un lenguaje de modelado de alto nivel, agentes de IA y herramientas de automatización, además de funciones para comparar hardware y optimizar costos y rendimiento. Tras el eventual cierre, Intel tiene previsto mantener las integraciones de Classiq con distintas plataformas cuánticas.

La separación entre diseño y procesador forma parte de la propuesta de Classiq desde antes de este acuerdo. Nir Minerbi, cofundador y director ejecutivo de la empresa, explicó qué busca facilitar la plataforma y cómo interpreta la colaboración con Intel.
"Desde nuestra fundación, Classiq se ha centrado en hacer que la computación cuántica sea práctica y accesible, al permitir que desarrolladores, investigadores y empresas creen aplicaciones cuánticas escalables sin necesidad de contar con conocimientos profundos sobre el diseño de circuitos cuánticos. Juntas, Intel y Classiq pueden [...] acelerar su adopción".
Intel busca incorporar las QPU a su oferta de procesadores
Intel investiga la computación cuántica desde 2015 y ha centrado parte de ese trabajo en cúbits de espín de silicio y electrónica criogénica para controlarlos. La compañía asegura que utiliza equipos y procesos similares a los de la fabricación convencional de semiconductores.
El acuerdo permitiría a Intel incorporar unidades de procesamiento cuántico (QPU) a una oferta que ya incluye procesadores centrales (CPU), gráficos (GPU) y circuitos integrados de aplicación específica (ASIC).

Para Lip-Bu Tan, director ejecutivo de Intel, la operación representa una continuación del trabajo interno en esta área y una ampliación de su alcance. El ejecutivo vinculó la decisión con la experiencia de la compañía en semiconductores, fabricación avanzada e ingeniería de sistemas.
"[...] Durante más de una década, Intel ha logrado avances notables en computación cuántica al aplicar su innovación en semiconductores, su capacidad avanzada de fabricación y su experiencia en ingeniería de sistemas al desarrollo de tecnología escalable de cúbits de espín en silicio. Unir fuerzas con Classiq transforma el Grupo de Computación Cuántica de Intel en un negocio integral de computación cuántica".


