Wistron inauguró en Fort Worth su primera planta de fabricación en Estados Unidos, destinada a producir sistemas de inteligencia artificial de NVIDIA. El recinto cuenta con 324.000 pies cuadrados y forma parte de una inversión de US$700 millones en manufactura avanzada.

La planta fabricará sistemas Blackwell y Vera Rubin
La instalación D1 opera inicialmente con dos celdas de fabricación. Una produce el NVIDIA GB300 Grace Blackwell Ultra Superchip, mientras que la segunda se prepara para fabricar el futuro NVIDIA Vera Rubin Superchip.
Wistron ampliará la capacidad de la planta durante 2026, con el objetivo de producir decenas de miles de placas mensuales. La compañía busca establecer una base industrial capaz de fabricar sistemas avanzados a gran escala y adaptarse a las nuevas generaciones de hardware.
Durante la ceremonia de inauguración, el fundador y CEO de NVIDIA, Jensen Huang, relacionó la nueva instalación con el desarrollo de una cadena productiva estadounidense para semiconductores, empaquetado, sistemas informáticos e infraestructura de inteligencia artificial.
“La manufactura es un pilar esencial para toda economía y todo país. La construcción de plantas de chips, plantas de empaquetado, plantas de sistemas informáticos como esta y fábricas de IA en Estados Unidos ha permitido que el país realmente se reindustrialice por primera vez en mucho tiempo”.

Wistron utilizó un gemelo digital para diseñar la fábrica
Antes de iniciar la construcción, Wistron diseñó y simuló completamente la instalación mediante un gemelo digital desarrollado sobre tecnologías de NVIDIA. La plataforma incorporó los modelos Nemotron y Cosmos, junto con Omniverse, Metropolis y el entorno PhysicsNeMo.
La simulación permitió revisar la distribución de las líneas de ensamblaje, optimizar los procesos productivos y capacitar virtualmente a los trabajadores antes de comenzar las operaciones. La planta ya generó más de 500 empleos y Wistron proyecta alcanzar 1.000 puestos de trabajo antes de finalizar 2026.
La instalación de Fort Worth se integra en el compromiso de NVIDIA de fabricar hasta US$500.000 millones en plataformas avanzadas de inteligencia artificial dentro de Estados Unidos.

