Mastercard y Google presentaron una capa de confianza para validar compras hechas por agentes de IA con trazabilidad, privacidad y autorización verificable.
La pregunta ya no es si las empresas deben subirse al tren de la IA, sino cuándo y cómo lo harán. Y la respuesta debiera ser: ahora, pero con dirección y liderazgo firme y claro, destaca el vocero.
Hoy reconocer y mitigar los riesgos asociados a estos nuevos colaboradores digitales es esencial para garantizar que la IA sea un habilitador de crecimiento y no una fuente de vulnerabilidad.