Durante años, hablar de transformación digital significó hablar principalmente del avance de la tecnología. Migrar a la nube, automatizar procesos, fortalecer la ciberseguridad y adoptar inteligencia artificial han marcado gran parte de la agenda corporativa. Este progreso ha sido significativo, aunque hoy el desafío también está en la capacidad de
La próxima etapa de la transformación digital no estará determinada por quién acumule más datos ni por quién incorpore primero la última tecnología disponible. La diferencia estará en quién sea capaz de transformar esa información en conocimiento y ese conocimiento en decisiones oportunas.
Pese a las fuertes inversiones en inteligencia artificial, el 61% de las organizaciones chilenas no está obteniendo retorno de inversión, mientras que el 83% planea consolidar sus proveedores de TI para simplificar sus operaciones.
Alinearse con la transformación digital no consiste únicamente en incorporar tecnología; también implica construir mecanismos de confianza que dialoguen con los desafíos del siglo XXI.
Las organizaciones están invirtiendo más que nunca en transformación. Digitalización, automatización, inteligencia artificial, optimización de procesos y nuevos modelos de negocio ocupan hoy un lugar prioritario en las agendas corporativas. Sin embargo, pese a los recursos destinados y a la velocidad con que evolucionan las tecnologías, muchos de estos procesos
El objetivo de esta modernización es fortalecer la gestión, coordinación y administración de la institución a nivel nacional por primera vez en su historia de más de 100 años en el país