Que una organización use ChatGPT no significa que haya adoptado la inteligencia artificial. Con esa distinción, Víctor Morales explicó en el Foro de Transformación del Summit País Digital 2026 por qué pocas instituciones logran resultados sostenibles y qué papel tienen la inversión, la formación y los cambios en los procesos de trabajo.

Morales es jefe de Formación y Upskilling de CENIA desde septiembre de 2024, cargo desde el que coordina los diplomados, capacitaciones y certificaciones del centro, junto con las iniciativas que promueven vocaciones en IA a nivel escolar. Su exposición formó parte de ¿Cómo se juega el verdadero partido de la IA?, el bloque sobre cómo construir capacidades para que personas y organizaciones adopten la tecnología.

Inversión y formación para pasar de la experimentación a resultados
Víctor Morales, jefe de Formación y Upskilling de CENIA, señaló que el desafío supera la productividad individual y requiere construir capacidades colectivas. Al referirse a Chile, describió una proporción reducida de instituciones que reportan resultados escalables entre quienes adoptaron IA.
“Tenemos menos del 4% de las instituciones que nos están diciendo, de las que adoptaron inteligencia artificial, que están teniendo resultados que son escalables, que les permiten ser sostenibles en el tiempo”.
El portavoz de CENIA, explicó que el uso declarado de herramientas no necesariamente se refleja en resultados. Situó el problema en las decisiones internas sobre cómo integrar la tecnología al trabajo de la organización.
“Lo que nosotros hemos podido ir estudiando es que gran parte de esto tiene que ver con que hay otra conversación asociada a la inteligencia artificial cuando lo hablamos colectivamente. Hablamos de datos, hablamos de cultura, hablamos de foco, dónde incorporo valor, qué cambios tengo que hacer dentro de mi organización, qué procesos tengo que ir cambiando, qué datos tengo para poder diferenciarme”.
Morales relacionó la confianza con la disposición a destinar recursos a infraestructura, talento y datos. Contrastó el peso económico de Latinoamérica con su participación en la inversión privada mundial en IA.
“Latinoamérica representa el 1,6% de la inversión privada en inteligencia artificial del mundo. Somos el 6,8% de la economía y representamos el 1,6%. Y eso en nuestro país también sigue siendo un dolor. Nosotros tendríamos que aumentar 3,5 veces más nuestra inversión privada en inteligencia artificial para llegar al promedio que se espera de nuestra economía”.
AGREGAR IMAGEN: Gráfico 1 — Fuente: Impacto económico de la inteligencia artificial en América Latina (CEPAL, enero de 2026), página 5 del informe


Para el ejecutivo, las conversaciones y los eventos sobre IA deben acompañarse de inversión en las condiciones que permiten incorporarla al trabajo de una organización.
El jefe de Formación y Upskilling de CENIA, cuestionó que la capacitación se concentre en aprender la función más reciente de un modelo. Propuso identificar primero qué problemas resuelve la tecnología y dónde puede aportar valor.
“Yo les decía esto de que usar ChatGPT no es adoptar, pero muchas organizaciones piensan eso”.

El vocero de CENIA, describió una metodología que combina convocatoria, trabajo con las organizaciones y acompañamiento. Explicó que deben participar trabajadores y responsables de las empresas para definir un propósito común.
“La forma de hacerlo es convocando, construyendo con las personas, con las organizaciones, con trabajadores y también dueños de empresa, dándole sentido al uso de la inteligencia artificial y también acompañando”.
Morales mencionó el trabajo con Futuro del Trabajo de SOFOFA Capital Humano y programas de formación para ejecutivos y directores. También describió comunidades de práctica con instituciones de educación superior que desarrollan casos de uso abiertos para compartir aprendizajes.



