Para las pymes, el desafío para lo que resta del año ya no es simplemente captar clics, sino generar confianza en un entorno de alta exigencia, donde el estándar del usuario ha subido.
El uso de agentes de inteligencia artificial autónomos crece con fuerza en sectores como minería, energía e industria, pero la seguridad avanza muy por detrás de la adopción. Se abre así una nueva superficie de riesgo que la mayoría de los directorios aún no tiene en su radar.